Páginas

viernes, 24 de agosto de 2012

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS DEL SIGLO XXI


Fulvio Roiter 1953

Hay signos suficientes para hacer saltar todas las alarmas, pero los políticos, los banqueros, los empresarios, la Iglesia y la tiránica terquedad de la Unión Europea, se han puesto el bozal en las orejas que deberían de llevar en los hocicos como las bestias, para seguir sin escuchar el clamor de los cuatro jinetes del apocalipsis del siglo XXI.

Por Pedro Taracena Gil
La sociedad actual vive la gran paradoja de haber alcanzado cotas de progreso inimaginables hace tan solo varias décadas, mientras se desboca hacia un apocalipsis que de ninguna forma será el fin bíblico, sino el tránsito hacia una nueva sociedad que aún está por inventar. El capitalismo ha llegado a un salvajismo total que se ha consumado hasta las últimas consecuencias “la explotación del hombre por el hombre”, imperando sin límites “la ley del más fuerte”. No es demagogia denunciar estos extremos y tampoco  una utopía anhelar un mundo más justo. Hay sociedades que han impulsado doctrinas donde la codicia de unos pocos ha sido subyugada por el poder democrático del pueblo.
El espectro europeo, contexto donde nos movemos, está en manos del poder del capital y de la religión. Este perverso binomio atenaza al ser humano en lo económico, social y personal, aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada en 1948, dicte una política contraria a los usureros, especuladores, explotadores y a los predicadores que manipulan la conciencia de los hombres para hacerles víctimas de su tiranía.
Los  nuevos Jinetes del Apocalipsis ya no son: el anticristo, la guerra, el hambre y la muerte, aunque sin salirse de los designios bíblicos de la vetusta católica España, las consecuencias son las mismas y las mismas sus víctimas. El poder putrefacto cabalga sobre cuatro caballos dejando crímenes por doquier contra la población inocente. La usura y el robo les han llevado a despojar al ciudadano de su único patrimonio, el trabajo. Han creado “el paro”, causa de desesperación. Sin crecimiento económico, aumenta la deuda del Estado y de las familias; provocando “el desahucio” de sus viviendas por impagos. “La depresión” no atrapa solamente a la economía sino que hace enfermar a las personas presas del pánico que las hace más vulnerables al despotismo dictatorial del corrupto poder económico. Las víctimas son niños, jóvenes y gente mayor. Generaciones completas perdidas.
Estas variables en la España del franquismo y del nacionalcatolicismo, sí tienen su interpretación bajo cánones teológicos. El “anticristo” jinete bíblico, sería la hipocresía farisaica de una religión empeñada en estar unida a perpetuidad con el poder para masacrar al pueblo: golpe de estado, guerra civil, dictadura, transición y democrática, siempre disfrutando de los benéficos que obtiene de la eterna alianza trono altar. Anticristo porque es el adefesio o espantapájaros que no es lo que representa; provocando miedo para mejor dominar las conciencias. Las miserias que estamos viviendo los españoles de paro, desahucio y depresión, son la versión actual de los personajes de San Juan en su Apocalipsis: El anticristo está formado por la clase política y religiosa. La guerra está declarada por la lucha de clases, capital y trabajadores. El hambre ya ha hecho su presencia sin que haya el más mínimo atisbo de justicia. Y la muerte está más cerca ante la desatención generalizada de la salud de la población.
Hay signos suficientes para hacer saltar todas las alarmas, pero los políticos, los banqueros, los empresarios, la Iglesia y la tiránica terquedad de la Unión Europea, se han puesto el bozal en las orejas que deberían de llevar en los hocicos como las bestias, para seguir sin escuchar el clamor de los cuatro jinetes del apocalipsis del siglo XXI.



lunes, 20 de agosto de 2012

LA HOMOSEXUALIDAD NO EXISTE



Manuel Puig

El error gay
Publicado el Lunes 23 de Julio de 2012.


Un día como hoy, en 1990, moría Manuel Puig. Para recordar su obra, seleccionamos este texto que, seguramente, será de interés para nuestros lectores.
.
La homosexualidad no existe. Es una proyección de la mente reaccionaria. Lamentablemente, creo que en materia de sexo somos casi todos bastante reaccionarios: ¡para nosotros la homosexualidad existe y cómo! Pero nos hacemos ilusiones, igual que los que creíamos en la tierra plana. Me explico: estoy convencido de que el sexo carece absolutamente de significado moral, trascendente.
Aún más, el sexo es la inocencia misma, es un juego inventado por la Creación para darle alegría a la gente. Pero solamente eso: un juego, una actividad de la vida vegetativa como dormir o comer; tan importante como esas funciones, pero carente de peso moral. Banal, moralmente hablando. Por lo tanto la identidad no puede ser definida a partir de características sexuales, ya que se trata de una actividad justamente banal. La homosexualidad no existe. Existen personas que practican actos sexuales con sujetos de su mismo sexo, pero este hecho no debería definirlo porque carece de significado. Lo que es trascendente, y moralmente significativo, en cambio, es la actividad afectiva. Ahora me preguntarán cómo un acto capaz de dar la vida puede ser considerado banal, no trascendente. Pues bien, creo que hemos pasado ya la Edad de Piedra, y así como hemos aprendido a no comer veneno y a no dormir dentro de la cueva de los lobos, hemos aprendido también a hacer hijos cuando queremos, y no cuando la casualidad lo quiere. En un mundo civilizado debería ser el afecto, el amor, el deseo de traer un ser nuevo al mundo lo que decida un nacimiento. Lo que da la vida, entonces, sería el afecto y no el sexo, y este último sería solamente el instrumento de un impulso puramente afectivo. Parece que el malentendido empezó hace ya muchos siglos por obra de un patriarca que habría inventado el concepto de pecado sexual, con el fin, entre otras cosas de controlar a las mujeres. El concepto de pecado hizo posible la creación de dos roles diferentes: de mujer, el ángel y la prostituta. Es decir, una sirvienta en casa y una cortesana afuera para divertirse. Y, desde entonces, el ‘peso moral’ del sexo fue descargado exclusivamente sobre las mujeres, o quien como las mujeres es penetrado, como los llamados homosexuales pasivos.
Extrañamente, alguien un día decidió que la penetración era degradante, vaya uno a saber por qué. El falo tenía para estos extraños moralistas, un sentido colonizador y no de simple cómplice del placer. Que ese peso moral fue siempre descargado sobre la espalda de las mujeres es un hecho ya sabido que no precisa explicaciones, y el lenguaje cotidiano lo confirma continuamente. No recuerdo haber oído decir que un hombre era ‘promiscuo’ como un factor degradante. Se decía siempre que un varón que tenía actividad sexual con muchas mujeres era un ‘homme à femmes’, expresión simpática y para nada negativa. En cambio ‘mujer promiscua’ quería decir una cosa mala.Significaba un desprecio, una condena, una crucifixión, o por lo menos una degradación. Ese adjetivo lograba incluso un efecto perverso: volvía a la mujer ‘promiscua’ menos deseable sexualmente. Creo que la cumbre de esta operación represiva del lenguaje fue alcanzado por los periodistas norteamericanos que en los años 50 popularizaron el vocablo ‘nynphomaniac’. Al principio, la expresión pareció escabrosa pero muy pronto se la adoptó en las primeras planas sin demasiados escrúpulos. ¿Qué era una ‘nynphomaniac’? Una mujer que tenía necesidad de actividad sexual y que osaba buscarla. Eso era todo, si se lo analiza hoy, pero en esa época implica un desdén y un rechazo cercanos al asco físico. El vocablo, en efecto, dejaba entrever otras motivaciones, como posibles disfunciones genéticas e inclusive una sombra de locura. En cambio la contrapartida masculina de la pobre ‘nynphomaniac’ parece que no existió. Un hombre de buena salud que tenía necesidad de sexo y lo buscaba era llamado ‘stallone’, una palabra laudatoria y graciosa.
Pero volvamos a la homosexualidad. Desde el momento en que aquel hipotético patriarca creó el concepto del pecado sexual, del sexo como manifestación demoníaca (cuando no neutralizada por ciertos ritos de brujería), se pasó a dar inevitablemente importancia al sexo.Trascendencia, significados ocultos, peso moral: he aquí el malentendido peligroso, porque incluso los menos reaccionarios, al negar el componente demoníaco de la sexualidad entraban en la dialéctica de los grandes significados y terminaban olvidando la característica más determinante del sexo, que es precisamente su no pertenencia a la esfera moral. Una vez establecido la artificial trascendencia de la vida sexual se volvía importante, significativa, cualquier elección sexual. Y se establecían así los roles sexuales. La mujer iba a tener solamente derecho a ser penetrada y el hombre a penetrar. Y apenas llegado a la pubertad, el ser humano, más bien limitado diría voy a ser objeto sexual, debía descubrir enseguida lo que le gustaba y adoptar en consecuencia el rol correspondiente, para llegar a ‘ser’. Vale decir, para lograr una identidad a través del sexo. Sin esta presión de la sociedad para adoptar una identidad a través del sexo. Sin esta presión de la sociedad para adoptar una máscara sexual ya en tierna edad, la elección sería una operación muy distinta de la que todos nosotros hemos experimentado. La dramática elección entre una cosa y la otra era exasperada además por el hecho de que la masculinidad era identificada con el concepto de dominación y la feminidad con el de sumisión.
De cualquier manera, pienso que es imposible prever un mundo sin represión sexual. Me esfuerzo en imaginar como resultado una gran disminución de la llamada homosexualidad exclusiva y una gigantesca disminución de la llamada heterosexualidad exclusiva. Y nada de esto tendría ninguna importancia: todos estarían demasiado empeñados en su propio goce para preocuparse en contabilizarlo. Por eso, yo admiro y respeto la obra de los grupos de liberación gay, pero veo en ellos el peligro de adoptar, de reivindicar la identidad ‘homosexual’ como un hecho natural, cuando en cambio no es otra cosa que un producto histórico-cultural, tan represivo como la condición heterosexual. La formación de un gueto más no creo que sea la solución, cuando lo que se busca es la integración. Y por esto me parece necesaria una posición más radical, si bien utópica: abolir inclusive las doscategorías, hetero y homo, para poder finalmente entrar en el ámbito de la sexualidad libre. Pero esto requerirá mucho tiempo. Los daños han sido demasiados. Sexualmente hablando, el mundo es una ‘disaster area’. En el próximo siglo muy probablemente nos verán como un rebaño tragicómico de reprimidos; un montón de curas y de monjas sin el hábito, pero disfrazados de grandes pecadores, todos víctimas de nuestras represiones.
Este árticulo forma parte de:
“Manuel Puig: Una aproximación biográfica.“ Investigación, entrevistas y compilación a cargo de Gerd Tepass. Buenos Aires, junio de 2008. ISBN 978-987-05-4332-9
distribución via: www.manuelpuig.com

jueves, 2 de agosto de 2012

CAÍDOS POR DIOS Y POR ESPAÑA




Por Pedro Taracena Gil
La transición española de pasar de una dictadura, resultante del golpe de estado y del enfrentamiento fratricida, a una democracia, obtuvo como resultado, que quienes habían provocado la guerra civil e implantaron una cruel dictadura, impusieron sus ideas con el pretexto de evitar males mayores. Consensuaron con la oposición al franquismo una mordaza para que los crímenes del franquismo quedaran impunes. La derecha triunfante jamás condenó el franquismo, haciendo causa común con el Rey; oponiéndose a reconocer la legalidad de la República. Para el Partido Popular heredero legítimo de Franco, Fraga y Aznar, han fosilizado la Constitución de 1978 y ahora más nunca están implantando el nacionalcatolicismo y el nacionalsindicalismo, base del régimen de Franco.
En el entorno legal de la Memoria Histórica, el franquismo lejos de ser delito su apología, goza de toral libertad de movimiento. Una visita a los cementerios de Guadalajara y de Yunquera de Henares, en busca de las huellas de las víctimas del franquismo, el resultado no puede ser más desolador y al mismo tiempo escandaloso. En la necrópolis de la capital han erigido un monumento que recuerda sin discriminación a los que dieron su vida, cada uno por sus ideas. Adentrándonos en el cementerio, no hace mucho tiempo, se han instalado tres monolitos de roca autóctona sobre una alfombra de guijarros blancos, en memoria de aquellos caídos en el bando de los perdedores. Traídos de fosas anónimas en lugares indignos para albergar los resto mortales de cualquier humano. A quienes se les había negado hasta la memoria de que hubieran existido. Pero este logro de la Memoria Histórica de Guadalajara, lejos de respetar este monumento funerario donde constaba la relación de las víctimas sacadas del anonimato, ha sido un espejismo. La placa que daba fe de que aquellos españoles habían recuperado su dignidad, ha desaparecido. Los vencedores siguen gozando de impunidad, el poder sigue en las mismas manos…
Después visitamos el cementerio de Yunquera, allí el despropósito es mayor si cabe. Los caídos por Dios y por España conservan el espíritu revanchista del triunfo de haber luchado en la Santa Cruzada y haber implantado el nacionalcatolicismo en España. El monumento siempre estuvo en la puerta de la iglesia, y en su fachada hasta el año 2011, han prevalecido las placas de Calvo Sotelo y demás reliquias de la dictadura. Pero en un alarde de renovación y reconciliación, este simbólico mausoleo fue colocado al fondo del gran paseo que divide por la mitad el renovado cementerio. Sin añadir ni un caído más. Relacionando sobre dos planchas de mármol todos los caídos que les tocó caer en el bando de los vencedores. Es curioso observar, como no podía ser de otro modo, que haya personas que tengan familiares en ambos monumentos, de parentesco muy cercano. En Yunquera, como en Guadalajara, han pasado por el ayuntamiento, políticos de distinto signo, pero todos permanecieron y permanecen amordazados, con el silencio consensuado de la “modélica transición”. Lejos de alcanzar la reconciliación entre todos los españoles, las autoridades políticas y religiosas, ponen en escena la alianza trono alter de la dictadura, sobre todo en las procesiones y demás fiestas religiosas. ¡Qué vergüenza!

Necrópilis de Guadalajara





Necrópolis de Yunquera de Henares (Guadalajara)






Fotos: Pedro Taracena Gil


martes, 31 de julio de 2012

LA REFORMA ELECTORAL GALEGA, AUSTERIDAD O TRAMPA




Por Isidoro Gracia Plaza
Exdiputado
El actual presidente autonómico, el Sr Feijoo anuncia como objetivo importante, para afrontar la crisis, la reducción desde los 75 escaños del Parlamento Galego a 61. La crisis que es, sobre todo, económica pero también política podría necesitar mover el panorama, incluso a nivel de agitación para oxigenar los modos y maneras de actuar, así pues una modificación de una ley que ha sido razonablemente útil y de relativamente amplia aceptación desde agosto de 1985, podría ser una medida en la buena dirección.
El primer problema surge al mirar las fechas y los sondeos conocidos, en principio no parece muy democrático cambiar las reglas de juego al final del partido, cuando los datos de las encuestas anuncian cambios desfavorables para el proponente. La segunda duda, también sobre lo democrático de la propuesta, surge al ver la justificación: es una medida de signo austero; ahorrar recortando medios al legislativo que controla el ejercicio del poder por el proponente puede interpretarse poco positivamente, sobre todo teniendo en cuenta lo escaso del ahorro, tanto cuantitativamente, como en términos relativos.
Sin embargo la Ley es muy mejorable en términos de dotar de más democracia a la Autonomía, dos ejemplos claros pueden servir para medir, con pocas dudas, las intenciones del presidente y del partido político que lo sustenta. Primero: actualmente más de la mitad de los 75 escaños (40 de ellos) se reparten sin ningún tipo de referencia a los electores, por lo que el voto de un elector orensano o lucense pesa hasta el triple que uno de la Coruña, lo que muy democrático no parece. Si la reforma reduce sustancialmente el desequilibrio, por ejemplo dejando los escaños adjudicados al terreno en menos de 20, la calidad democrática de la nueva Ley subiría muchos enteros. Segundo: el listón para los partidos minoritarios está situado en el 5% de los votos válidos emitidos, lo que, con los datos hoy conocidos, puede dejar hasta el 15% de los electores ejercientes sin representación, lo que tampoco resulta muy democrático, en especial si se suma al casi endémico 40 % de abstención de las elecciones autonómicas, dejando fuera del Parlamento Galego a la representación de más de la mitad del censo (lo que resulta muy poco deseable para la salud del sistema). Una reforma que redujera de forma sustancial la altura del listón, por ejemplo hasta un prudente 3%, mejoraría la representatividad del nuevo Parlamento.
En caso de que las propuestas no vayan en la dirección de lo antes comentado, estaría justificado calificar a las reformas, y sus proponentes, de tramposos, con una calidad democrática muy similar a la de algunos dirigentes que ellos suelen calificar de antidemocrátas, y otras cosas peores.

domingo, 29 de julio de 2012

GALLARDÓN SIERVO DEL NACIONALCATOLICISMO





Hemeroteca:




El País
CARTA ABIERTA DE UN NEUROCIRUJANO AL MINISTRO GALLARDÓN

Nadie tiene derecho a obligar al sufrimiento
JAVIER ESPARZA 24 JUL 2012 
He sido neurocirujano durante 40 años en diversos hospitales públicos españoles, hasta hace dos años, cuando me jubilé. En 1982, creé el Servicio de Neurocirugía Infantil del Hospital Infantil 12 de Octubre de Madrid, del que he sido jefe hasta hace dos años, además de haber desempeñado otros puestos de responsabilidad: director del Hospital del Niño Jesús en Madrid, director médico del Hospital 12 de Octubre, secretario de la Sociedad Española de Neurocirugía, secretario de la Comisión Nacional de Neurocirugía y profesor asociado de la Universidad Complutense.
Durante estos últimos 28 años de mi vida profesional, dedicados exclusivamente a la neurocirugía infantil, he tenido que tratar a muchos cientos de niños que padecían malformaciones congénitas del sistema nervioso, como la hidrocefalia congénita o espina bífida abierta.





Desgraciadamente, he sido testigo y he tenido que enfrentarme al tremendo sufrimiento que causan estas anomalías a las familias, pero sobre todo a los propios niños.


Quiero suponer, pues no puedo entenderlo de otra manera, que la intención del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, es producto del desconocimiento de esta realidad y de estas enfermedades. Una de ellas, la espina bífida abierta (o mielomeningocele), consiste en la ausencia completa del necesario cierre de la médula espinal en el feto. Por esta razón, el tejido nervioso normal de la médula no se desarrollará. En este proceso también participan las ausencias de cierre de la columna vertebral, grupos musculares e incluso de la piel en las áreas en las que la malformación se localiza, generalmente la región lumbar, pero también la dorsal. Así, un niño que nazca con esta patología puede sufrir toda su vida de los siguientes problemas.



» Parálisis de ambas piernas. En los casos más graves, que desgraciadamente podrían ser la mayoría si la ley se modificase, el grado de parálisis será completo.
» Atrofia en estos casos de los músculos de los dos miembros inferiores con grandes deformaciones en los pies, piernas y también en la espalda, con desviaciones muy graves de la columna vertebral.
» Incontinencia completa de orina y de heces.
» Impotencia sexual completa.
» Hidrocefalia: crecimiento exagerado de la cabeza en el 90% de los niños.
» Malformación de Chiari II: malformación en el cerebelo.
» Siringomielia frecuente: desarrollo de cavidades anormales en el resto del interior de la médula espinal, que pueden causar parálisis de ambos brazos.
» Deficiencia mental en el 55% de los niños aproximadamente. Eso si las medidas aplicadas han sido las correctas durante toda la vida.


El tratamiento de estas patologías es muy complejo, y se requieren unidades multidisciplinarias altamente especializadas. Precisarán numerosas operaciones realizadas por muy variados especialistas y en diferentes etapas de la vida: neurocirujanos, traumatólogos, urólogos, cirujanos pediátricos, cirujanos plásticos, etc. Además de necesitar rehabilitación permanente, vigilancia pediátrica y antibioterapia muy frecuente, añadiéndose además todo tipo de aparatos ortopédicos, sondajes vesicales permanentemente, sillas de ruedas y un largo etcétera.



"Estas anomalías causan un enorme sufrimiento a los propios niños"
Naturalmente, todas estas intervenciones quirúrgicas, la mayoría de ellas muy complicadas, conllevan un número no despreciable de complicaciones, lo que ensombrece todavía más los problemas.


Finalmente, resumiré el pronóstico vital y la calidad de vida de estos niños. Como resultado de tantas intervenciones, su estancia en los hospitales puede ser muy prolongada, incluso en algunos casos hasta años de hospitalización. Es por lo tanto imposible una escolarización correcta. Pero el colmo es que todos estos esfuerzos sanitarios, sociales, familiares y del propio niño terminarán antes de las dos primeras décadas, pues la mayoría de estos niños habrán fallecido, dado que esta malformación presenta numerosas complicaciones muy tardías y difíciles de solucionar.


Que las malformaciones congénitas del sistema nervioso son las más frecuentes entre todas las malformaciones fetales graves es un hecho ya muy conocido. Por ejemplo, la anencefalia (falta completa de desarrollo de los hemisferios cerebrales) se cifra, según la prestigiosa revista JAMA (año 2000), en seis por cada 1.000 recién nacidos vivos o muertos.



No se tienen datos exactos de la incidencia de la espina bífida abierta en la población española antes de las actuales medidas preventivas y de la implantación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, pero se pueden citar las estadísticas del Reino Unido (entre uno y dos por cada 1.000) o de Irlanda (tres por cada 1.000).
En Argentina, país en el que la interrupción del embarazo solo se permite en casos de violación, pero en el que se realiza como en España la prevención con ácido fólico durante la gestación, la cifra publicada en al año 2000 es de 2,7 por cada 1.000 recién nacidos vivos.


En España se ha practicado durante muchos años un excelente programa de prevención de la espina bífida, y desde la implantación de la ley del aborto, la prevención con ácido fólico durante la gestación y el diagnóstico prenatal de estas lesiones, la prevalencia es solo de ocho casos por cada 10.000 recién nacidos vivos; es decir, uno por cada 1.000 en recién nacidos vivos. En sectores profesionales implicados en estos problemas esto siempre se ha considerado como un gran avance de la sanidad española, en comparación con periodos históricos anteriores, y también con otros países.



Desgraciadamente, si se suprime el supuesto de interrupción del embarazo, mucho me temo que volveremos de nuevo a cifras terribles, dado que se trata de malformaciones frecuentes.


Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la natalidad española es de 10 nacimientos por cada 1.000 habitantes. Es decir, de 486.000 en el año 2010 y de 468.000 en 2011. Extrapolando datos, podríamos asumir que España se colocaría en una situación similar a la de Argentina, con 2,7 por cada 1.000 casos, o a la de Irlanda —que permite solo el aborto por riesgo para la salud de la mujer—, que con terapia de ácido fólico tiene un porcentaje de tres por cada 1.000 casos en recién nacidos vivos. Así, en el caso español y continuando el tratamiento preventivo con ácido fólico, nos colocaríamos en una cifra aproximada de 1.200 a 1.400 casos de niños con espina bífida al año.
¿Es el Gobierno consciente de ello? ¿Cómo piensa gestionar este problema? ¿Qué se les puede explicar a las familias e incluso a los futuros niños? ¿Que por la decisión de un político que fue ministro de Justicia no han podido valorar otras opciones?


No creo que ninguna sociedad tenga el derecho, y menos pudiendo evitarlo, de cargar a ningún ser humano con sufrimientos más allá de lo imaginable.
Por otra parte, siempre he creído que los Gobiernos y las leyes deben estar al servicio de los seres humanos para ayudarlos, pero no para castigarlos; y mucho menos por intereses posiblemente espurios.

sábado, 21 de julio de 2012

DISPARATES PARA “RESACATAR” A ESPAÑA


Foto: Pedro Taracena

TRECE  DISPARATES PARA “RESACATAR” A ESPAÑA DE LAS FAUCES DEL FRANQUISMO DEL PARTIDO POPULAR

1.    Invasión de la sede del BANCO CENTRAL EUROPEO, por una nutrida representación de “indignados españoles”, para que esta institución se comporte con la Unión Europea como la Reserva Federal de los EEUU.
2.    Ante el más que probable “recate” del Reino de España, boicot por parte de los altos funcionarios españoles, para que el Gobierno no presenta tan perversa solicitud, a las instituciones de la Unión.
3.    Retirada total por el Estado de la subvención pública a todos los centros privados concertados. Como consecuencia, toda esta financiación sería insuflada a la Enseñanza Pública. Aquellos que pudieran pagarla, quedarían en estos centros exconcertados y el resto pasaría a la Educación Pública.
4.    Aumento de los impuestos a las grandes empresas; homologándose con los países más avanzados de la Europa de tradición socialdemócrata.
5.    Suspender el Senado de forma transitoria; ahorrando todo el gasto de una cámara sin la cual el Estado funciona de igual manera.
6.    Todas los transacciones bancarias deben tener un objetivo productivo de creación de riqueza, crecimiento o creación de empleo; persiguiendo cualquier especulación.
7.    Perseguir la economía sumergida y fraude fiscal con medios de inspección, con firme voluntad de perseguir y hacer desaparecer esta lacra económicamente criminal.
8.    Todas las viviendas en poder de los bancos, pasarían a ser gestionadas por el Estado y puestas a disposición de la población a través de alquileres.
9.    Ni un solo desahucio más.
10. Todos los productos financieros (preferenciales) vendidos bajo engaño fehaciente, deben de ser restituidos a los defraudados.
11. Eficaz persecución del capital de origen español en los paraísos fiscales.
12. Subir los impuestos del alcohol; respetando el vino y la cerveza. De igual manera aumentar el impuesto del tabaco.
13. Todo el ahorro debe ser canalizado hacía la investigación, la educación, la sanidad y la dependencia. Columnas del Estado del Bienestar.



martes, 3 de julio de 2012

EL PP HEREDERO DEL FASCISMO Y CONFUNDIDO CON EL FASCISMO



El PP no sólo es heredero del franquismo, sino de Hitler
Por Enric Sopena
El Partido Popular -en sus inicios, Alianza Popular- fue construido por ministros y altos cargos de la dictadura del general Franco. El fundador, Manuel Fraga Iribarne, recientemente fallecido, era el ministro del turismo y la censura. No es ninguna exageración ni ninguna vejación subrayar que los 'populares' son básicamente los herederos del franquismo. Eso es una verdad históricamente irreversible. No debe extrañar, por tanto, que -en algunas ocasiones- sean los dirigentes y militantes de la derecha benevolentes con los fascistas de Benito Mussolini y, más aún, con los nazis de Adolf Hitler. Y es que conviene no olvidar jamás que, sin el apoyo bélico de Alemania e Italia, la guerra no la habría ganado el Ejército golpista, denominado nacional.