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viernes, 21 de septiembre de 2018

EL REY JUAN CARLOS I Y SU JURAMENTO A LOS PRINCIPIOS DEL MOVIMIENTO NACIONAL




Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958) (España)

 De 17 de mayo de 1958

YO, FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE, CAUDILLO DE ESPAÑA,

Consciente de mi responsabilidad ante Dios y ante la Historia, en presencia de las Cortes del Reino, promulgo como Principios del Movimiento Nacional, entendido como comunión de los españoles en los ideales que dieron vida a la Cruzada, los siguientes:
I
España es una unidad de destino en lo universal. El servicio a la unidad, grandeza y libertad de la Patria es deber sagrado y tarea colectiva de todos los españoles.
II
La Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación.
III
España, raíz de una gran familia de pueblos, con los que se siente indisolublemente hermanada, aspira a la instauración de la justicia y de la paz entre las naciones.
IV
La unidad entre los hombres y las tierras de España es intangible. La integridad de la Patria y su independencia son exigencias supremas de la comunidad nacional. Los Ejércitos de España, garantía de su seguridad y expresión de las virtudes heroicas de nuestro pueblo, deberán poseer la fortaleza necesaria para el mejor servicio de la Patria.
V
La comunidad nacional se funda en el hombre, como portador de valores eternos, y en la familia; como base de la vida social; pero los intereses individuales y colectivos han de estar subordinados siempre al bien común de la Nación, constituida por las generaciones pasadas, presentes y futuras. La Ley ampara por igual el derecho de todos los españoles.
VI
Las entidades naturales de la vida social: familia, municipio y sindicato, son estructuras básicas de la comunidad nacional. Las instituciones y corporaciones de otro carácter que satisfagan exigencias sociales de interés general deberán ser amparadas para que puedan participar eficazmente en el perfeccionamiento de los fines de la comunidad nacional.
VII
El pueblo español, unido en un orden de Derecho, informado por los postulados de autoridad, libertad y servicio, constituye el Estado Nacional. Su forma política es, dentro de los principios inmutables del Movimiento Nacional y de cuanto determinan la Ley de Sucesión y demás Leyes fundamentales, la Monarquía tradicional, católica, social y representativa.
VIII
El carácter representativo del orden político es principio básico de nuestras instituciones públicas. La participación del pueblo en las tareas legislativas y en las demás funciones de interés general se llevará a cabo a través de la familia, el municipio, el sindicato y demás entidades con representación orgánica que a este fin reconozcan las leyes. Toda organización política de cualquier índole, al margen de este sistema representativo, será considerada ilegal.
Todos los españoles tendrán acceso a los cargos y funciones públicas según su mérito y capacidad.
IX
Todos los españoles tienen derecho: a una justicia independiente, que será gratuita para aquellos que carezcan de medios económicos; a una educación general y profesional, que nunca podrá dejar de recibirse por falta de medios materiales; a los beneficios de la asistencia y seguridad sociales, y a una equitativa distribución de la renta nacional y de las cargas fiscales. El ideal cristiano de la justicia social, reflejado en el Fuero del Trabajo, inspirará la política y las leyes.
X
Se reconoce al trabajo como origen de jerarquía, deber y honor de los españoles, y a la propiedad privada, en todas sus formas, como derecho condicionado a su función social. La iniciativa privada, fundamento de la actividad económica, deberá ser estimulada, encauzada y, en su caso, suplida por la acción del Estado.
XI
La Empresa, asociación de hombres y medios ordenados a la producción, constituye una comunidad de intereses y una unidad de propósitos. Las relaciones entre los elementos de aquélla deben basarse en la justicia y en la recíproca lealtad, y los valores económicos estarán subordinados a los de orden humano y social.
XII
El Estado procurará por todos los medios a su alcance perfeccionar la salud física y moral de los españoles y asegurarles las más dignas condiciones de trabajo; impulsar el progreso económico de la Nación con la mejora de la agricultura, la multiplicación de las obras de regadío y la reforma social del campo; orientar el más justo empleo y distribución del crédito público; salvaguardar y fomentar la prospección y explotación de las riquezas mineras; intensificar el proceso de industrialización; patrocinar la investigación científica y favorecer las actividades marítimas, respondiendo a la extensión de nuestra población marinera y a nuestra ejecutoria naval.

En su virtud,
DISPONGO:

Artículo primero.
Los principios contenidos en la presente Promulgación, síntesis de los que inspiran las Leyes fundamentales refrendadas por la Nación en seis de julio de mil novecientos cuarenta y siete, son, por su propia naturaleza, permanentes e inalterables.

Artículo segundo.
Todos los órganos y autoridades vendrán obligados juramento a su más estricta observancia. El juramento que se exige para ser investido de cargos públicos habrá de referirse al texto de estos Principios fundamentales.

Artículo tercero.
Serán nulas las leyes y disposiciones de cualquier clase que vulneren o menoscaben los Principios proclamados en la presente Ley fundamental del Reino.



COMENTARIO:

Leyendo detenidamente las Leyes Fundamentales franquistas y sobre todo los Principios de Movimiento Nacional, resulta cada día que pasa más espermática, antidemocrática y por qué no decirlo, criminal, lo que el poder despótico ha sido capaz de hacer con el pueblo español.
Un dictador genocida instaura una monarquía y al morir, la propia dictadura corona a un rey de forma ilegítima, y lejos de condenar el genocidio, jura fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional, de naturaleza fascista.
Con la basura del viejo régimen se hace una constitución tutelada por los mismos, que mantuvieron el poder y que dieron un golpe de estado contra la República, impusieron la dictadura y dejaron impune el genocidio.

¿Cómo no cuestionar la legitimidad de la monarquía basada en la legalidad de un déspota que, a su vez basaba su legitimidad en haber salido invicto de la guerra fratricida que él mismo provocó?
El Rey con su Triunvirato integrado por PP, PSOE y C’s, el Gobierno y los tres Poderes del Estado, con la Fiscalía a la cabeza, ¿están a punto de caer como un castillo de naipes?

La corrupción sistémica, la amenaza secesionista, la justicia politizada y la política judicializada, están colocando a España al margen de los valores de la Unión Europea. Y lo que es más grave, se confirma que el franquismo abiertamente ha ocupado el espectro de la extrema derecha española. Abandonando el camino hacia el centro sin haber llegado a él...
Pedro Taracena Gil





LAS CORTES FRANQUISTAS

pescadordescalzo

BITÁCORA




EL ÚLTIMO GRAN PROCURADOR

Las Cortes franquistas, dimanantes de la Ley Constitutiva de las Cortes o simplemente ley de Cortes de 17 de julio de 1942 es una las ocho Leyes Fundamentales del Reino, que sirvieron de base para el asentamiento legal del golpismo fascista y genocida del General Franco, seguían el modelo corporativo, y así lo destacó el diario oficial Arriba que las comparó con la Cámara de las Corporaciones de la Italia fascista. Sus miembros, llamados procuradores —no diputados—, no eran elegidos mediante ningún tipo de sufragio, sino que pertenecían a las mismas en razón de su cargo —ministros, miembros del Consejo Nacional de FET y de las JONS, rectores de las Universidades y presidentes de los altos tribunales del Estado—, todos ellos nombrados directamente por el general Franco, o eran designados por la Organización Sindical (141) y por los alcaldes (102), todos ellos a su vez elegidos por el partido único o por el gobierno. Por último, existía un grupo de procuradores formado «por aquellas personas que, por su jerarquía eclesiástica, militar, administrativa o social, o por relevantes servicios a España, designe el Jefe del Estado en número no superior a cincuenta». Así pues, todos los miembros de las Cortes eran en realidad elegidos directa o indirectamente por Franco.
Nuestra Constitución actual, la de 1978, nacida de la transformación en participativas de las Leyes Fundamentales del Movimiento Nacional, crea un Parlamento, desarrollado en el Título III, en donde los representantes del pueblo español, se dividen en dos cámaras (doble filtro), Senado y Congreso de Diputados, donde reside el poder legislativo del Estado.
Contra esta Constitución votó en masa gran parte de la derecha más recalcitrante… Entre ellos un jovencito llamado José María Aznar López, hijo de un segundón de Fraga en el Ministerio de Información y Turismo franquista, y que hacía sus pinitos como falangista radical en el Frente Sindicalista de Estudiantes…
Nunca creyó en la Democracia, ni en la transición, simplemente era una rémora franquista, que quería recuperar para España, aquella unidad y grandeza que el Caudillo había plasmado en sus Leyes Fundamentales…
Siempre actuó como el último gran Procurador de las Cortes franquistas… Nunca escuchaba a nadie, no admitía preguntas parlamentarias y con su libreta azul, volvió a los años del motorista que destituía a ministros, sin explicación ninguna… Su lema, como el de todos los franquistas: “No se meta usted en política…”
Aquel carca, autoritario llegó al poder, gracias a la gestión traicionera y corrupta del popular sevillano, que creía que podía meter a España en un puño, y estrujarla contra una rosa roja cargada de espinas, hasta que sangrara… También por las ayudas del Banco de Santander y Banco Popular, y las andanadas diarias de la Brunete Mediática y el Sindicato del Crimen (como lo autodenominó el antiguo director de ABC)
Apenas con un puñado de votos, inició su gobierno, el último Procurador de las Cortes… Quién lo diría, hablando catalán en la intimidad… Todo vale, para aquel que nunca ha creído en la Democracia… Y así dio paso a sus gobiernos de tecnócratas vinculados a Opus Dei, que volvían a los antiguos Planes de Desarrollo franquista… Esta vez para poner en manos “amigas” todas las empresas públicas del Estado, y creando una limpieza de las leyes sociales aprobadas hasta su llegada. Liberó el suelo español, para sus amigos los grandes empresarios de la construcción, que eran los mismos que habían crecido bajo la enorme cruz del Valle de los Caídos…
Este franquista de casta, se alió con lo más retrógrado de la política internacional, metiendo a España de cabeza, en una guerra en la que solo éramos comparsa, del robo descarado del petróleo de los países del golfo pérsico.
Corrupto, por conciencia, no creyó nunca en la democracia, pergeñó una trama de empresas, fundaciones y partidos políticos, que vivían a costa del erario público. (Sin un ápice de vergüenza)
Y como buen franquista, colocó en el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial, la semilla corrupta de los jueces intocables…
Hasta su propio heredero, como a Franco, le salió rana, y el estúpido Rajoy, gallego calladito y blandengue, se hartó de las soflamas del caudillito de fachadolid… De las bodas de sus hijísimas… Y de la Alcaldía de Ana Botella… Que lo mismo vendía a un fondo buitre asesorado por su hijo, las viviendas sociales de Madrid, que iba a la peluquería con escolta y alfombra roja…
Este Señor, José María Aznar López, franquista recalcitrante que en cualquier país democrático, estaría en la cárcel, profanó los otros días el Congreso de los Diputados, mostrando su cara más facha y brutal, haciendo gala de su cinismo falangista y mintiendo en sede parlamentaria, como ha mentido siempre…
Es el último gran Procurador de las Cortes franquistas… La voz de los sublevados de 1936, de los genocidas, de los que nunca han pedido perdón, y de los que todavía, a día de hoy, nos hacen el regalo de no matarnos de un paseíllo y enterrarnos en cualquier cuneta…
Dicen que la mejor cuña es la de la propia madera, así que le definiré como lo hizo aquel gordo de derechas, Agustín de Foxá, en referencia al Frente de Juventudes: “Son unos niños vestidos de gilipollas mandados por un gilipollas vestido de niño”.


Adolfo Suárez



Juan Carlos I


El Testamento de Francico Franco

LAS CORTES FRANQUISTAS




LEYES FUNDAMENTALES DEL FRANQUISMO

Desde tiempos de Isabel II era costumbre generalizada que cualquier régimen en España, fuese del signo político que fuese, tuviese una constitución. Sin embargo, para Francisco Franco, Generalísimo de los ejércitos y Caudillo de España, todo eso no era más que una patraña. Así, inventó un nuevo sistema. Algunos usaron eufemismos como “constitución abierta” o “constitución fragmentada” para referirse a los actos legislativos del Dictador. Nada parecido; fueron una serie de leyes inconexas y diseminadas a lo largo de toda la Dictadura (la primera en 1938 -aún en plena Guerra Civil- y la última en 1967). A este conjunto de leyes se les conoce como “Leyes Fundamentales“.

lunes, 17 de septiembre de 2018

REFERÉNDUM: ¿REPÚBLICA O MONARQUIA?


JUAN CARLOS I Y ADOLFO SUÁREZ ENGAÑARON AL PUEBLO

Así confesó Adolfo Suárez por qué no hubo referéndum monarquía o república: "Hacíamos encuestas y perdíamos"
En un descuido en una entrevista con Victoria Prego, Adolfo Suárez reveló el secreto de por qué no se preguntó a la ciudadanía si quería monarquía o república. Metieron al rey en la Ley para la Reforma Política porque un referéndum se habría perdido.

Además, Franco fue apoyado por la OLIGARQUÍA ECONÓMICA, para derrocar la REPÚBLICA y traer a los BORBONES a España.