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domingo, 16 de enero de 2022

FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO


AUTÉNTICA APOLOGÍA DEL FRANQUISMO



 DECÁLOGO DE LA IMPUNIDAD DEL GENOCIDIO 1936-1975

 

En España conviven sin pudor, la ilegitimidad, la legalidad y la justicia

 

1.      Golpe de Estado contra la República.

2.     Guerra Civil provocada por el pronunciamiento militar.

3.     Dictadura militarista fascista-falangista y del nacionalcatolicismo.

4.     Designación a título de Rey al ilegítimo heredero del Trono de España.

5.     Ley de Amnistía que deja impune el Genocidio Franquista.

6.     Referéndum del engaño sin la pregunta de Republica o Monarquía.

7.     Constitución hecha por cinco franquistas, un comunista y un socialista.

8.     Constitución del 78 tutelada por el Ejército, la Burguesía y el Capital.

9.     Ilegitimidad de Franco para ser Caudillo de España por a Gracia de Dios.

10.  Ilegitimidad de la monarquía impuesta por un referéndum engañoso, aunque todo fue legal.

 

Este decálogo justifica que el franquismo está presente en los Tres Poderes del Estado y por supuesto en los Medios de Comunicación.

 


FLAMANTE WEB

FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO


Asistimos a la impunidad de la Gran Farsa de la Democracia Española, única en el mundo civilizado.


sábado, 15 de enero de 2022

EL RAMO DE FLORES

 Pedro Taracena Gil

Relato en la Web:

http://republicano14.rssing.com/chan-22983871/all_p214.html#item4263

 




EL RAMO DE FLORES

 Epitafio para un amante

 En la comarca de La Campiña, tuvo lugar una historia que muchos conocieron, pero pocos recuerdan. Es la historia de Bernarda, una joven que vivía en un pueblo no muy lejos de la capital de la provincia, en cuya ciudad habitaban sus tíos, únicos familiares que tenía. Era una chica de cultura primitiva y de belleza pueblerina. Corrían los años treinta, y se enamoró de un joven cuatro años mayor que ella. Se diría que el amor que se tenían, les aislaba del resto de los mortales. Su pasión era igual de primitiva que su origen social y cultural. Pero su amor era tan sublime y tan carnal a la vez que en aquellos años rompieron los paradigmas de sus contemporáneos; superando todos los prejuicios tradicionales. 

 Bernarda y Juan, se unieron en matrimonio, en una ceremonia civil en el ayuntamiento del pueblo. Vivían una vida idílica dentro del marco obrero y campesino, donde se desarrollaba su actividad. Ella de criada de servir, él de obrero en una finca del pueblo. A los pocos meses de casarse, Juan lleno de orgullo, inscribe en el ayuntamiento de su pueblo, a su hijo Luis, fruto de su matrimonio. Habían conseguido gozar de la unión de sus vidas y de las mieles de su amor. No envidiaban a nadie. Su vida era vivir el amor día a día, noche tras noche. Ambos creían gozar por adelantado del cielo, del cual oían hablar a sus mayores y a los curas de la época. Porque si a la gloria van los buenos para gozar. Ellos estaban ya en camino. 

 En aquellos años, llegó al pueblo la noticia de que la guerra había estallado y que en la provincia, se estaba reclutando a los mozos reservistas del servicio militar. Juan se encontraba librándose de él, por ser huérfano de padre y tener hermanos menores de edad. A los pocos días, recibe la orden de alistarse, por la fuerza, al bando que ocupa su provincia. Ni Juan ni Bernarda, entenderían nada de lo que pasaba a su alrededor. Planearon irse los tres juntos. No se pueden separar y menos ahora. La guerra les desborda y no cabe en su nube de amor semejante atropello. Evidentemente, las culatas de los fusiles de los reclutadores, se encargan de evitar el atrevimiento de ir a la guerra con una mujer y un niño recién nacido. En retaguardia, cuidarán de ellos, le aseguran. 

 Cuando el tren partió, allí se hacía pedazos, el corazón de ambos y sobre todo el proyecto de vida que con tanto cariño habían anidado. Juan no sabía cuál era mayor sufrimiento, sí la ausencia de su esposa o el participar a la fuerza en aquella guerra fratricida. Bernarda era una mujer perdida, inmolada en el empeño de cuidar a su hijo; haciendo de madre y de padre, cuya ausencia le desesperaba cada día más. Para ambos no había consuelo, no entendían para qué una guerra y menos comprendían lo que se conseguía con ella. 

 Los días y los meses pasaban y de aquellos jóvenes reservistas, nada se sabía. Se bombardeó la capital. Sobre todo, el barrio humilde de la estación. Y en represalia, mataron a los detenidos del bando contrario, en la cárcel provincial. Después de una espera interminable, Bernarda recibe la primera carta, enviada desde el frente: 

 Mi querida mujer: 

 Desde el mismo momento que perdí de vista la torre de la iglesia, sabía que salía del cielo y que, aquel tren, me conducía al infierno. 

 Amor mío, no puedo escribirte todo lo que estoy pensando. Ya sabes que mi escritura no es muy buena. Las cosas de esta guerra no nos importan, ni a ti ni a mí. Te tengo presente todas las horas del día y de la noche. Me acuerdo mucho, también del chaval, ¡Pobre criatura sin su padre!. 

 Esto es el infierno. Es todo lo contrario del cielo, en el cual vivíamos los dos. Ni que decir tiene que te revivo a mi lado. Gozo de tu recuerdo. Cualquier rama, planta o flor del campo me traen recuerdos tuyos. De nuestros revolcones con olor a tomillo y cantueso, de nuestros largos besos y nuestros interminables abrazos. La otra noche soñé que te tiraba al río y te sacaba del agua en volandas. Luego te secaba a lengüetadas como los perros secan a sus crías. 

 Hablando en serio, te quiero, te deseo. Odio la guerra que me separa de ti. Tendrás celos del fusil porque me obligan a sobarle más que a ti, mi mujer. La chica más hermosa que hay en todos los pueblos de la comarca. Te escribiría cosas más verdes, pero no quiero porque algún día, alguien, pudiera leerlas y estas cosas son sólo tuyas y mías. Mi cielo. 

 Tengo que terminar porque el correo se lo bajan al pueblo y es posible que pronto caigamos en manos de los otros y será más difícil que te envíe cartas. 

 Un beso muy fuerte y un pellizco en el mofletillo al niño. 

 Tu marido que lo es Juan 

 Esta carta se convertiría en el único testamento que le dejó aquel hombre que perdió de vista entre lágrimas, en aquel tren, camino hacia el infierno. No habían pasado muchos meses, cuando un lacónico mensaje llegó al pueblo con la noticia de que su marido Juan, había muerto. No le dieron más información. A Bernarda tampoco le consolaba saber más detalles de la desaparición de su marido. Su vida había quedado truncada como la suya. Más tarde, supo que Juan había sido cogido prisionero y condenado a muerte en juicio sumarísimo. Y que cuando se encontraba en capilla, un sacerdote, le invitó a confesarse para morir cristianamente. Entonces, Juan, le respondió que no tenía de qué acusarse y que el amor de su mujer, de su Mari, como él la llamaba, le había hecho alcanzar ya el cielo. Como consecuencia de esta negativa, fue enterrado en el cementerio civil. Esta versión de los últimos momentos del condenado, se contradecía con otra venida con posterioridad, que mantenía la tesis de que, quizá, no era él, el fusilado. Y lejos de estar muerto, habría llegado a la frontera francesa, para más tarde, tomar parte de la diáspora del exilio. 

 Estas aclaraciones de la desaparición de su marido, no mermaron el desgarro de Bernarda. Nunca se supo si en su intimidad, acarició la esperanza de volver a ver a Juan. Jamás podía pensar que la vida le tratara con tanta crueldad. Su hijo Luis, no llenaba el vacío dejado por su amante. Los dos amores de su vida los tenía muy claros y su primitiva forma de verlos, casi animal, no le hacían albergar ninguna duda. Ya nunca podría hacer el amor con el hombre que ansiaba y sin embargo el amor de su hijo, sí le servía para recordarle que éste era el fruto de aquella pasión. Pero su vida sin Juan ya no era vida... Tan pronto como pudo, visitó la fosa común donde le contaron que yacía su marido. Esta cita con su finado amor se iba a repetir muchas veces a lo largo de su vida. En no pocas ocasiones, acompañada de su hijo Luis. 

 Nada más terminar la guerra, los victoriosos, le hicieron pagar las consecuencias de ser la mujer de un hombre que, el azar le llevó al bando de los perdedores, de los vencidos. Bernarda fue víctima, como otras muchas mujeres, de diversas vejaciones. Las purgas con aceite de ricino y el corte del pelo al cero. Pasaron algunos años y Bernarda se abría camino para nutrir a su hijo. Los años del hambre le obligaron trabajar más y más, en las casas y en el campo. Al pueblo donde vivía Bernarda, vino un hombre joven, mayor que ella, a trabajar a una cuadra de ganado vacuno. Este hombre venía del Norte y su semblante era de una persona, buena y apacible. En términos populares, un pobre hombre... 

Las circunstancias que rodearon la situación de Bernarda, llevaron a sus familiares de la capital, a convencerla para contraer segundas nupcias con Félix, que así es como se llamaba el recién llegado. Bernarda aceptó ese matrimonio, con el convencimiento de que el amor de su vida jamás volvería. Su predisposición para entregarse a otro hombre que no fuera Juan, era nula. Se celebraría el matrimonio, cohabitaría con otro hombre pero su cuerpo ya no vibraría con aquel amor carnal y salvaje. Bernarda y Juan estuvieron predestinados a vivir un amor sensual y sexual irrepetible. La unión con Félix en matrimonio canónico, era un apaño, como se comentaba en el pueblo. Tampoco le aceptaba para darle un padre a su hijo. Ya se encargó de transmitir a su hijo, que aquel hombre, ni era su padre, ni era su padrastro. Aquel hombre, recordaba el papel putativo de San José. Como prueba de ello, Luis siempre llamó a su padrastro por su nombre: ¡Oye, tú, Félix!. Este era el trato que el hijo de Bernarda, le dispensaba. 

 De esta forma, Bernarda y Luis, comenzaban una nueva vida al lado de un hombre que aceptó todo a cambio de nada. Félix, trabajaba y trabajaba. Luis desde una temprana edad, comenzó su actividad en el campo. Las relaciones entre ambos fueron tensas y Bernarda siempre tomaba partido por Luis. Era el recuerdo de aquella vida, preñada de satisfacciones, la que le recordaba su hijo. Cada día, Bernarda, siempre que tenía oportunidad y sobre todo, el día de Todos los Santos, visitaba la fosa común donde reposaba su único marido, su único hombre, su único amante. Félix, había aceptado todo eso con normalidad, parece que todo estaba incluido en aquel enlace tan atípico. 

 Pasado algún tiempo, Bernarda se quedó embarazada y dio a luz otro hijo. A este le puso por nombre Miguel. Más tarde las relaciones entre los hermanos, se confirmaron también hostiles, como las habidas entre Luis y Félix. Una vez más, Bernarda, se veía anclada en su pasado. Todo lo que le ocurrió después de la muerte de Juan, no le suponía, ni mucho menos, aprovechar la oportunidad para que su corazón, volviera a latir. Su nuevo marido, no era su marido, su nuevo hijo, no era hijo de Juan y por tanto era distinto. Bernarda seguía viviendo de las mieles de su primera y única experiencia vital como mujer, como amante y como madre. Parece como si Bernarda hubiera creado otro personaje. Soportaba la doble familia con su doble personalidad. 

 Cuando Miguel tenía diez años, Bernarda trajo al mundo a Carmen. Esta nueva hermana, jamás fue reconocida por su hermano mayor y sus relaciones con Luis no fueron ni sensibles ni cariñosas. El ciclo se repetía y los personajes se perfilaban más radicales. Bernarda seguía visitando el cementerio, bajo la mirada comprensiva de Félix y los ojos atónitos de los amigos de Miguel y de Carmen. Éstos, no podían comprender que la madre de sus amigos, llevara flores al cementerio, al padre de su hermano mayor, viviendo su padre, el cual conocían. 

Aí transcurría el esperpento de la familia que Bernarda se había dado y nadie encontraba explicaciones. Ella nunca supo lo que era amar, fuera de la vida con Juan, ella nunca supo lo que era un hijo fruto del amor, fuera de Juan y ella nunca supo lo que era sentirse mujer, fuera de los instintos sensuales de Juan. Nadie sabía, ni ella misma, qué personaje estaba interpretando y mucho menos a qué drama pertenecía 

 Cuando el mayor de sus hijos, tenía veintitrés años, el esperpento se tornó en tragedia. Luis tuvo un accidente en el campo, que le costó la vida. Un tensor de sujetar la mies en un remolque, le abrió la cabeza en dos. A partir de ese momento, Bernarda, no podía concebir tanto dolor, tanta tragedia y tanta desolación. Volvían a matar a su Juan. Moría el cordón umbilical que la sostenía viva. Bernarda, sin Juan, sin su amor y sin Luis, fruto de ese amor. Ahora qué podría hacer. A quién acudiría. Su pasado moría con su presente. Presente que nunca vivió. Creyó enloquecer y decidió huir. Pero no fue capaz. Siguió llevando flores a la fosa común donde estaba enterrado su marido Juan y compartía estas visitas con la tumba de su hijo Luis. Entre estos dos cementerios, el civil y el sacramental, Bernarda desgranaba el despojo de su vida. Aunque seguía siendo madre de Miguel y de Carmen y esposa de Félix, cada personaje seguía en su lugar e interpretaba cada uno la función asignada en esa incierta ruleta del esperpento creado por Bernarda. 

 Carmen creció llena de caprichos de su madre en continúa desautorización del padre y del hermano. Una sobreprotección de su madre, le evitó encontrar trabajo y siempre estuvieron juntas. Parece como si la madre la hubiera condenado, a vivir con ella su frustración. No le permitió la oportunidad de ser feliz como fue ella. Tanto la madre, como la hija acabaron siendo víctimas de una hipocondría grave. A esto se unió la baja laboral permanente de Félix por una enfermedad sin cura. 

 Aunque no fueron a la escuela de forma muy continuada, Miguel y Carmen, crecieron con aspiraciones culturales muy superiores a las de su madre. Él leía a los clásicos y Carmen cantaba muy bien la tonadilla. Ambos solían leer obras de Lorca con otros amigos, sentados alrededor de la mesa camilla, al arrullo del brasero. Los personajes lorquianos se mezclaban con el drama de aquella familia. Su casa, podía ser la de Bernarda Alba, el hogar de la fustigación y del desamor y ella seguía sufriendo como Yerma hasta el final. Ante este panorama, Miguel, empujado por unos amigos, abandona el pueblo y se va a la capital, ante la resistencia de Bernarda. 

 iguel, deja tras de sí, un hogar con aires de locura e hipocondría, mitad manicomio, mitad hospital. Los lazos psicológicos que mantiene con su familia son aún muy fuertes. Son como una fuerza irresistible hacia un final fatal. Ha sido testigo de demasiadas situaciones, inconfesables ante sus nuevos amigos de la capital. Ahora vienen todos los fines de semana a ver a sus padres y hermana. Allí le cuentan las enfermedades de la semana y las desavenencias entre la madre y la hija. El padre, reacciona como siempre, testigo de todo y protagonista de casi nada. 

 En amores, nadie fue afortunado en la familia de Bernarda: Luis, tenía una medio novia antes de morir, jamás tuvo el consentimiento ni el apoyo materno. Carmen, todos sus pretendientes fueron rechazados por su madre. Miguel, tuvo una novia en la capital y no supo decidirse y le abandonó, su madre no ocultó su satisfacción. Félix, nunca se supo qué condiciones aceptó en su enlace con Bernarda, pero debieron de ser muchas, pero ninguna favorable a él. Y nadie cree que fuera buscando el amor, porque Bernarda no era el camino para encontrarlo. 

 Ella, sí conoció el amor y así se lo hizo saber a propios y extraños. El amor de su vida, fue Juan. La muerte de Juan se llevó el amor de Bernarda y con él todo. Arrastró todo y a todos. Castró a todo lo que le rodeaba. Ella visitaba las tumbas de sus amores; haciendo de su casa otro campo santo, donde nadie llevaba flores ningún día del año. Su familia de los cementerios, Juan y Luis, de nada se diferenciaban de las pétreas figuras esculpidas en su casa, para siempre, con sus propias manos. Bernarda amó como nadie de su época, salvajemente, sensualmente, humanamente, pero sus hijos, no solo fueron testigos y acompañantes de las visitas a los cementerios, donde yacían los amores de su madre, sino que fueron propios sepultureros de los suyos. Carmen y Miguel, con las flores, que muchas veces ellos mismos compraban, asistían a los funerales de sus amores, que su propia madre se había encargado de matar o de que no nacieran. 

 Bernarda vivió y murió en el amor, al mismo tiempo. Vivió el amor carnal y egoísta que todo lo traspasa, que todo lo puede. Hizo vida de su amor muerto y sembró de cadáveres su propia casa. Cada día, aviva su amor cuando toma sus flores y visita la tumba de aquel miliciano que no quiso ir al cielo, porque el cielo era ella. 

 La familia de Bernarda, se hizo vieja antes de tiempo. Miguel, a pesar de salir de su casa, no fue capaz de hacer una nueva vida, su madre le arrastraba, sin poder evitarlo, a su mundo de muerte, a su perpetuo desamor. Él sabía que toda la felicidad, en el entorno de Bernarda, le estaba vetada. Las mujeres habían huido de su lado, porque detrás estaba Bernarda y su drama. Carmen, pronto se sintió inútil ante la vida. Se resignó a ser la eterna enfermera de las hipocondrías de su madre. Ajada por las inclemencias del ambiente familiar, acompañaba a su madre muchas tardes, con un ramo de flores a la tumba de su marido. Aquellas fragantes flores, le hacían revivir a Bernarda, el amor de su vida. Mientras, Carmen recogía las flores secas de la visita anterior, que le hacían sentir aquella metáfora que abrasaba su corazón y le transportaba al abismo de la desolación Todo estaba fatalmente predestinado. 

 El drama de esta familia iba desgranando sus secuencias y eventos más trágicos. Y después de una larga enfermedad, Félix, aquel personaje gris, que nadie sabrá de sus gozos y sufrimientos, murió sin apenas dejar huella. Cuentan los vecinos del pueblo que el día en que enterraron a Félix, su segundo marido, Bernarda, abandonó su hogar. Sus hijos le sorprendieron, con un ramo de flores, al lado de la fosa común del cementerio civil de la capital. Y allí, junto a ella, estaba Juan.




miércoles, 5 de enero de 2022

LOS TRES GRANDES EMBUSTEROS Y SUS CÓMPLICES

EL PODER DE LOS SIN PODER

Václav Havel

Luego, «la profunda crisis de identidad provocada por la “vida en la mentira”, y que a su vez hace posible esta vida, tiene indudablemente una dimensión moral propia: se manifiesta, entre otras cosas, como una profunda crisis moral de la sociedad. El hombre que ha elegido la escala consumista de valores, “disperso” en el marasmo de la masa y sin hacer pie en el orden del ser, aun sabiendo que su responsabilidad no se limita solo a su supervivencia, es un hombre desmoralizado; en esta desmoralización se basa el sistema, profundiza en ella y es su proyección social». Por todo esto, «si el fundamento del sistema es “la vida en la mentira”, no es de extrañar que la “vida en la verdad” sea su principal peligro».




 LOS TRES GRANDES EMBUSTEROS Y SUS CÓMPLICES

ENSAYO

 Por Pedro Taracena Gil

Periodista

 LOS EMBUSTEROS

 Estos auténticos farsantes consiguieron confundir y corromper los conceptos:

LEGITIMIDAD, LEGALIDAD y JUSTICIA. Utilizándolos a su antojo y

conveniencia.

Juan Carlos de Borbón Rey con fórceps

Adolfo Suárez “Elevar a la categoría política de normal, lo que a nivel de calle es

plenamente normal”
José María Aznar Internalizó la mentira española con “La fatídica cumbre de

las Azores que precipitó la invasión de Irak”

 LOS CÓMPLICES

 Felipe González OTAN de entrada ¡No! de PSOE a P_ _ E

José Luis Rodríguez Zapatero El Traidor que modificó el Art. 135 de la

Constitución

Pedro Sánchez Gobierno de Coalición Progresista durmiendo con sobresalto

 LOS AVALISTAS

 Periodo 1936-1975:

El Capital March y otros

 https://www.publico.es/politica/financiadores-del-golpe-da-inicio.html

El Ejército

La Iglesia

Los Caiques

Los monárquicos: Don Juan de Borbón y los nobles franco-españoles

Falange Española, versión hispana del fascismo

El Nazismo de Alemania

El Fascismo de Italia

 EL MILAGRO DE LA PROPAGANDA

El NODO: 1936-1975

EL NUEVO NODO del neo franquismo: 1975-2022. Financiado por los

AVALISTAS

 DESARROLLO DE LA VERDAD ESPAÑOLA

 Juan Carlos de Borbón doblemente ilegítimo. Fue nombrado heredero del franquismo a título de Rey, cuando el legítimo heredero de la Corona de España era su padre Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII.

El General Francisco Franco justificó su legitimidad por haber obtenido la victoria sobre la Republica, como botín de guerra. Esta victoria le llevó a la exaltación de ser Jefe del Estado, Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España que lo fue por la Gracia de Dios. Una vez el caudillo invicto llegó al poder, determinó que España seguía siendo un Reino. Y Franco sería una especie de regente vitalicio. Y como consecuencia creó el Consejo del Reino. El nuevo caudillo consumó el esperpento desoyendo a Don Juan de Borbón, como heredero legítimo de la Corona de España; decidiendo que fuera su hijo Juan Carlos de Borbón quien no instaurara, sino restaurara la monarquía en España. Franco, el ilegítimo jefe del estado, estableció como futuro Rey de España, al ilegítimo heredero del trono español. Consumación de la doble ilegitimidad.

En 1975 las Cortes Españolas consuman la ilegitimidad coronando al Príncipe de España, Rey de España con todos los títulos y atributos de la Corona de España. Más tarde Don Juan se hizo cómplice de tal disparate, cediendo a su hijo, ya Rey de España los derechos dinásticos que de hecho ya poseía.

Nombrado el segundo gobierno de la monarquía, Juan Carlos I y Adolfo Suárez urdieron un referéndum que burlara la consulta inequívoca y directa al pueblo español: ¿Monarquía o República? Ambos, Juan Carlos y Suárez utilizaron la argucia de formular una pregunta, que contestara a dos cuestiones exclusivas y excluyentes a la vez. Un referéndum para la reforma política que permitiera elegir un órgano legislativo. La astucia de estos dos “amigos” y siempre bajo la amenaza de un pronunciamiento militar, incluyeron la forma de Estado. Es decir, el pueblo votó una reforma política que incluía una democracia coronada. Los ciudadanos que ya peinamos canas o bien no peinamos nada, miramos hacia otro lado como lo hicieron los Padres de la Constitución, que en absoluto representaron a todo el pueblo. La falacia siguió hasta nuestros días cuando se mantiene la farsa, de que al Rey de España le votó el pueblo. Esto es ¡mentira! Tan pronto se constituyeron las nuevas Cortes Generales, fue muy sospechoso que se hubiera establecido en la Reforma Política un Senado, donde al Rey se reservaba un tercio de designación directa de los senadores. Pero los que fuimos testigos en aquellos días, vivimos las grandes interrogantes del momento: ¿Democracia o Dictadura? ¿Ruptura o Transición? ¿República o Monarquía? Por mucha presión que hubiera en el exterior, sobre todo de Europa, pesaba mucho más mirar hacia los años 30, donde se gestó el golpe de estado contra la República y la recuperación del Trono de España, por la Casa de Borbón. Para Suárez y Juan Carlos, no había otra opción que seguir cediendo ente los AVALISTAS. No se había derrocado a una República, no se había ganado una guerra civil de tres años, y no se había mantenido una dictadura durante cuatro décadas, como para ahora permitir o tolerar una democracia no coronada y mucho menos la República. “Para este viaje no hacían falta tantas alforjas”.

Mantener que España es una monarquía parlamentaria es una verdad a medias, y de todas formas ilegítima. Es una monarquía impuesta por un genocida. Éste es el esperpento español perfecto: Ilegítimo, pero legal. Legal pero injusto.

El Partido Comunista de España, verdadero opositor al Franquismo se conformó con las migajas de renunciar a la bandera republicana y asumir la ley de Amnistía de 1977. El Partido Socialista Obrero Español, que jamás hizo oposición a la dictadura, le entraron las prisas por conseguir cotas de poder, asumiendo la falsa democracia como un mal menor, quizás mejorable en un futuro. Es verdad que todos han sido cómplices de las ilegitimidades básicas encubiertas por el marchamo de la legalidad.

En la actualidad, primeros días del año 2022, El espectro político y social nada tiene que ver con la Constitución de 1978. Los medios de comunicación, auténtica pléyade de impostores del periodismo tradicional, se ven amenazados por Las Redes Sociales. Internet es quien hace su crítica y su corporativismo está amenazado. Las Redes sociales y las páginas Web son independientes del poder económico y político. La Transición ya no es modélica y mucho menos exportable. El Rey ya ha dejado de ser el campechano que garantizó la democracia en nuestro país y que era el portavoz en el mundo de la Marca España. La juventud está en los canales YouTube, en Instagram, en Facebook, en Twitter, en los Botellones, en el Paro, en el Exilio, en el Ocio y Vicio Nocturnos, en los Trabajos Basura y Falsos Autónomos: Amazon, Glovo, la Nueva Mensajería y un largo etcétera. Por supuesto en el Futbol y en las Salas de Juego presenciales y virtuales. España es una tragedia nacional, líder del mundo civilizado.


viernes, 12 de noviembre de 2021

LOS IMPOSTORES DEL PERIODISMO Ensayo en dos partes

 



IMPOSTORES DEL PERIODISMO

 Ensayo 1ª Parte

 PRELIMINAR: Artículo 20 de la Constitución Española de 1978

 https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=20&tipo=2

 Por Pedro Taracena Gil

 Periodista

 Los ciudadanos que peinamos canas y nos encontramos en plenas facultades, contraemos la obligación ética de hacer un análisis de cómo se ha tratado la INFORMACIÓN, desde los años del franquismo y nacionalcatolicismo, hasta nuestros días. A lo largo y ancho de este ensayo se puede contemplar la contaminación que hay entre, la publicidad, la información y la propaganda. Que es tanto como decir que, por razones perversas, estos tres conceptos pueden entrar en conflicto cuando a su vez, se tergiversa de forma intencionada le legitimidad, la legalidad y la justicia. Estas magnitudes han sido cicateramente utilizadas para sostener una dictadura plena y una democracia incompleta.

Aunque nací en Madrid los 14 primeros años de mi existencia fueron vividos en un pueblo donde regía la Acción Católica, Falange Española, el Cura, la Guardia Civil, el Maestro y el Alcalde, nombrado éste último por el Gobernador de la Provincia. Conscientemente escribo estos nombres con mayúsculas porque fueron las instituciones utilizadas por la tiranía para masacrar a un pueblo. El franquismo y el nacionalcatolicismo en su plenitud.

Las noticias llegaban al pueblo a través de los primeros receptores de radio Clarion, Philips y Telefunken. Radio Nacional de España transmitía en exclusiva las noticias en los diarios hablados de las dos y media de la tarde y las diez de la noche. Estos noticiarios habían heredado el nombre de parte, de los partes diarios de la Guerra Civil.

La prensa escrita: Ya, Arriba, ABC, Pueblo, Informaciones y El Alcázar llegaba a los pocos suscriptores del pueblo. Los lunes no había prensa y salía La Hoja del Lunes, pero se quedaba en la capital y no llegaba a los pueblos.

Las emisoras de radio comerciales les estaba prohibido informar. Nadie podía hacer la competencia a RNE.

Ya en Madrid la situación de la información seguía igual que en el último pueblo de España. Los profesionales de la radio se llamaban locutores y nunca periodistas. El periodismo escrito se ejercía previo carnet de prensa. Cuando hizo su aparición Televisión Española con dos canales, los locutores de radio se convirtieron en bustos parlantes; luchando contra la inercia de no dejar espacios de silencio en TV, que son por naturaleza típicamente radiofónicos. Y no pocos periodistas de la prensa escrita se asomaron a los telediarios donde seguían teniendo la exclusividad de la información. Para completar el panorama informativo es preciso mencionar el famoso NODO Noticias y Documentales. Era un cortometraje de la actualidad de España y el extranjero, visto con los ojos del franquismo. La proyección de este reportaje era de obligado cumplimiento en todas las salas de cine de España, antes de la proyección de la película anunciada; incluyendo las salas de estreno y de sesión continua. Franco utilizó este documental para propagar las virtudes de Movimiento Nacional en todas las cancillerías que se lo permitieron.

Hasta aquí queda definido lo que no es información, pero sin embargo los ejemplos nos definen lo que sí es propaganda. En este caso propaganda en el interior y en el exterior.

La muerte del dictador trajo la llamada libertad de prensa y ya había multitud de emisoras de radio y canales de televisión. La Constitución Española nos marcaba el camino en su artículo 20 para ejercer el derecho a la libre información puntual y veraz. A los Medios de Conminación se les brindaba la oportunidad de discernir lo que era propaganda de lo que era información.

Avanzando en el tiempo siempre desde mi apreciación personal, los periodistas en general se han convertido en impostores del periodismo. ¿Por qué? Pues la clave está en ¿quién financia a los medios? Una arquitectura financiera muy compleja, pero bajo la apariencia de pluralidad todos los medios privados y de titularidad pública, sirven a una misma pluralidad. Es decir, sirven a una misma pluralidad que pertenece al mismo sistema que sostiene el RÉGIMEN DEL 78. Esta mayoría plural representa los intereses proporcionales a los 7 MAGNÍFICOS (Padres de la Constitución) que, de espaldas a sindicatos, intelectuales, estudiantes, empresarios y artistas, escribieron una constitución al servicio de los que habían dado el golpe del 36: Capital, Ejercito, Iglesia y Falange Española y de la JONS.

Los medios de Comunicación han ensalzado hasta el delirio la Santa Transición, sin atisbo de crítica a la Monarquía. Pasados los efectos de las mieles de la Transición, ahora nos encontramos que los Medios de Comunicación han contraído los vicios y perversiones que les han convertido en impostores del periodismo español de pleno derecho. Tres son estos vicios permanentes:

 1.       Dependencia absoluta de los poderes económicos y políticos. Ya no es el quiosco quien hace rentable el periódico. Quizás nunca lo fue.

2.       Corporativismo. ¿Quién critica a los periodistas? O mejor dicho, los medios se defienden y se encubren los unos a los otros. Nadie puede conocer los errores y defectos de los profesionales de la prensa española.

3.       La crítica y la autocrítica no habitan entre los periodistas españoles, ni tampoco hay esperanza de que estas conductas cambien.

 Es preciso insistir que no existe nada más que una sola pluralidad. La pluralidad albergada en la derecha, incluyendo en la derecha todo lo que viene llamándose constitucionalismo. El constitucionalismo fanático que tiene más de dogma que de derechos humanos. La prensa está amordazada desde siempre. Más aún, voluntariamente secuestrada al servicio del empresario y la banca.

 LOS APROVECHADOS DE ESTA PERVERSIÓN

 Esta impostura de la prensa integra a todos los Medios de Comunicación, que han creado unos hábitos de conducta, que es preciso renombrar y alejarlos del espíritu y la letra del artículo 20 de la Constitución Española.

En principio la pléyade o caterva de informadores que se llaman periodistas, constituyen unas modalidades, llamémoslas de periodismo de bajura:

Tertulianos, presentadores, entrevistadores y mesas de análisis, viene a ser los mismos porque son capaces de hablar de todo y sin saber de casi nada, o se llaman analistas porque les colocan en una mesa de análisis, sin saber lo que es un análisis de cualquier materia o especialización. Los temas políticos les entusiasman y sobre todo es donde se sienten alineados con el medio que les paga. Hay tertulias que tiene la costumbre de rotular el nombre del interviniente y el medio. Esta entrada ya informa al espectador de qué pie cojea su intervención. Si el canal de TV quiera vender la idea de libertad y neutralidad omite cualquier identificación, pero la imagen del individuo que toma parte de la misma caterva o pléyade, ya se la ha visto en otras pantallas porque su presencia es repetitiva y rotativa.

Otro capítulo de la desidia donde ha caído este gremio es la mezcla que hace de la información y la publicidad. Bustos parlantes que no periodistas de TV utilizan su imagen y el prestigio que se les presume porque un antepasado fuera un gran locutor o periodista del franquismo, lo aprovecha para anunciar todo producto alejado del periodismo. Hasta los presentadores y presentadoras del Tiempo interrumpen su información meteorológica para hacer publicidad. Es verdad que estos profesionales no son periodistas son actores publicitarios, pero entonces hay que llamar a las cosas por su nombre. Los espacios donde presuntamente ofrecen información hay que mirarlos con lupa.

 MANU MARLASCA

 JEFE DE INVESTIGACIÓN DE LA SEXTA

 EXPEDIENTE MARLASCA “HISTORIA DE MALOS”

 ¿INVESTIGADOR?

 Por Pedro Taracena Gil

 Periodista

 Ensayo 2ª Parte

 PRELIMINAL: Artículo 20 de la Constitución Española de 1978

 https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=20&tipo=2

 Antes de analizar a este personaje, un mito forjado bajo el eslogan: “Más periodismo”, del ínclito Ferreras, es preciso mostrar las nuevas profesiones que han surgido dentro del espectro de los Medios Audiovisuales.

El origen de la presunta información periodística se urde en las redacciones de los periódicos que son los que escriben los guiones de una misma línea editorial. Los platós de las distintas televisiones ponen en antena las portadas de los principales periódicos impresos y digitales, a través de presentadores, tertulianos, bustos parlantes de los telediarios y comentaristas de todo y de nada… Los invitados a estas tertulias y mesas de análisis son personajes del universo neofranquista, repitiendo los mismos debates de la política soporte del REGÍMEN del 78. Pero nadie que cuestione la ilegitimidad del Rey o la impunidad del Genocidio Franquista, tiene un atril donde denunciar la rancia y caduca España. La pluralidad la tenemos que encontrar en Las Redes Sociales. Sin duda a través de estos nuevos canales de comunicación y de información, circula la mentira y la verdad igual que en los canales tradicionales. Con algunas salvedades: Son libres, se financian de forma privada, no hay corporativismo. Es más, hay una gran variedad de opciones de materias y se ejerce la crítica. Es obvio que no me he salido del respeto al artículo 20 de la Constitución. Las Redes Sociales como vehículo y protagonistas de divulgar la verdad, están obligados a respetar el derecho de los ciudadanos a la INFORMACIÓN.

Estos mismos actores que no periodistas, se prestan a interpretar anuncios publicitarios de todo tipo: pólizas de seguros, tecnología ligada a Internet, sanidad privada o productos de toda índole. Estos impostores de los verdaderos actores especialistas, siguen el guion que les marca la agencia de turno, con el mismo ímpetu de verdad, que las noticias que leen en el guion del telediario de turno. Con una diferencia que las noticias deben de ser verdaderas y la publicidad de cualquier producto lejos de decir la verdad, disimula sus defectos, o simplemente los ocultan. Otros impostores del periodismo son políticos militantes que pasan por periodistas, que más tarde aparecen en una lista de un partido en las elecciones al Congreso de los Diputados.  Los Medios de Comunicación al servicio de la INFORMACIÓN forman un CUARTO PODER, al servicio del espectro político que marca la oficialidad del RÉGIMEN del 78. Dicho de otro modo, los adoradores del Becerro de Oro que para ellos es la Carta Magna, la consideran un credo dogmático más que un ágora de libertad, independencia y democracia. Este RÉGIMEN está financiado por el mismo capital que dio el Golpe de Estado del 36, financió la Guerra Civil, con la ayuda del Nazismo y el Fascismo, apoyó la Dictadura y tuteló la Transición. Ahora la Patronal, la Banca y la Iglesia son intocables. Las otras pluralidades como los sindicatos, los intelectuales, la sanidad, la educación, los científicos, la juventud y los emprendedores, están fuera de la Constitución. Menciono pluralidades sociales, no exclusivamente políticas.



 Abordemos ahora el UNIVERSO MARLASCA

 Sin duda es un doble impostor de la INFORMACIÓN. Su sonrisa cómplice le hace menos creíble en su pretendida dualidad de periodista e investigador. Para llegar a esta conclusión es preciso analizar el camino recorrido desde la escena del crimen a la opinión pública. Este personaje se arroga el mérito de que su investigación lleva al espectador o televidente la verdad del delito, presuntamente cometido. Y su arrogancia le lleva a mantener que la información que sirve en bandeja de plata a LA SEXTA, es producto de su investigación. A esta información se le añade las coletillas del rancio periodismo de antaño: rapidez en la información y primicia exclusiva de la noticia. Se puede interpretar que el ínclito Marlasca es como: Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. No obstante, los acontecimientos jurídicos y policiales, tienen sus propios cauces que les hace verosímiles. Es inconcebible que estos cauces estén reservados a una élite pseudo periodística. Más increíble si se trata de personalizar en un solo sujeto al servicio de un medio privado como es LA SEXTA. Es fácil constatar que cuando se produce un hecho criminal de cualquier índole, el cronista Marlasca ipso facto da puntual información en todos los foros abiertos de cualquier materia en su cadena.

Es más creíble pensar que Marlasca sea un, digamos infiltrado legal, que obtiene información de primera mano en cualquier momento del hecho acaecido. Y actualizando esta información a tiempo real para que solamente circule una verdad no contrastada y no oficial. Cuando la Policía desea tener informada a la sociedad, lo hace a través de una comunicación oficial, por escrito o celebrando una comparecencia ante periodistas con o sin preguntas. Esta situación anómala del investigador Marlasca presenta no pocos interrogantes:

 ¿Por qué el investigador Marlasca recibe en exclusiva la información que debería ser pública y oficial?

¿Por qué los demás medios no reclaman el mismo trato?

¿Esta cesión de información exclusiva a LA XESTA, es gratis o hay alguna transacción de cualquier índole?

¿Existe un pacto tácito para que LA SEXTA y MARLASCA no ejerzan la más mínima crítica sobre el comportamiento de los miembros de las Fuerzas de Seguridad?

¿LA SEXTA se ha convertido en la gran defensora de la Ley Mordaza?

 Quizás estas cuestiones tengan la respuesta en los tres vicios permanentes que se mencionan en la 1ª Parte de este ensayo.

Es evidente que el autor de este ensayo, mantiene su valoración, pero es mi propósito agitar el espíritu perezoso del español. Como sostenía Unamuno.

 

domingo, 7 de noviembre de 2021

LA PLURALIDAD

Pedro Taracena Gil

Multitud, número grande de algunas cosas, o el mayor número de ellas.

Cualidad de plural, como específico de la cantidad.

Múltiple, que se presenta en más de un aspecto. En España y sobre todo en los Medios de Comunicación se alardea de la pluralidad de ideas y pensamiento.

El universo político en España viene camuflando por la falta de pluralidad, bajo el eufemismo de diferentes sensibilidades. Estas sensibilidades son variantes de un mismo tema: El neo franquismo, revestido de falsa democracia plural y preñado de ilegitimidad.

Es evidente que la pluralidad es mentira y esta mentira sostiene la gran farsa de la democracia española. La gran farsa de la Transición.


 


Esta entradilla hecha en voz alta no es gratuita y tampoco infundada. La farsa de la Transición por mucho que el Régimen del 78, haya continuado con el NODO franquista, la verdad oculta es que la prensa española está mal valorada por el exterior, pero no es necesario que los de fuera nos lo digan, basta con encender el televisor, no importa en qué canal para darse cuenta de que la gran parte de la ciudadanía está el margen de los tertulianos, mesas de análisis, bustos parlantes de los telediarios, mujeres y hombres multifunción: locutores, presentadores y sustitutos de los actores que se dedicaban a la publicidad. Han mezclado la Información que recoge el artículo 20 de la Constitución con la propaganda y la publicidad. Sin olvidar los llamada investigadores que dan la exclusiva de asuntos judiciales y policiales al margen de los cauces legales. Y se llaman investigadores. Cuando en realidad son unos infiltrados en los cauces de información, pero con la aquiescencia de la policía y los jueces. Siguen con la muletilla de: “Como ha podido saber X en exclusiva y en primicia…” Es mentira…

Los impostores del periodismo español forman una polea de transmisión de las redacciones de los diarios hacia los platós de TV, para divulgar las portadas de los periódicos que ya no venden en los quioscos. Todos ellos militan bajo la misma línea editorial y todos son pagados por el mismo capital. Son los creadores del nuevo NODO. Se cuelan también algunos diarios digitales pero que son lobos de la misma camada.

Ellas y ellos, los farsantes del periodismo tratan de arrogarse la etiqueta de que constituyen el verdadero periodismo y hacen todo lo posible para desprestigiar a las Redes Sociales. La Redes Sociales divulgan la vedad y la mentira como los medios clásicos. Con varias salvedades, Las Redes Sociales son totalmente libres y plurales. No tienen dueño a quien rendir cuentas. Las Redes Sociales tendrán muchos defectos, pero carecen de los tres grandes vicios de la prensa tradicional:

1.      No dependen del poder económico y político.

2.     No practican el corporativismo. Y

3.     Ejercen sin ataduras la crítica y la autocrítica.

Es mi intención hacer hincapié en el concepto de pluralidad. En España la prensa no es el reflejo de la pluralidad del pueblo. Cuando TVE se arroga la etiqueta de que es la TV pública y plural, es una falacia, una entelequia y un eufemismo. O todo junto a la vez. En España no hay Medios de Comunicación que albergan la pluralidad española. Albergan una pluralidad, pero no toda la pluralidad. Las líneas editoriales de todos los medios están el servicio del Régimen del 78. Que es el ente financiero que los sustenta. Adoran a su Becerro de Oro que es la Constitución Española de 1978. Una constitución burguesa al servicio de una monarquía ilegítima, aunque gozando de la misma legalidad que el franquismo, que dejó impune el Genocidio 1936-1975 y dejando pendiente la reconciliación entre los españoles. Esta constitución tiene el marchamo incólume del Caudillo de España que lo fue por la Gracia de Dios y que dejó todo atado y bien atado.

¿Qué prensa se atreve a decir que esto es la verdad, que hemos vivido los que ya peinamos canas?


En España coexisten muchas pluralidades:

1.      La pluralidad de los partidos políticos que aún no han condenado el franquismo: PP, C’s y VOX y la pluralidad de los partidos que se niegan a condenar el terrorismo mientras no se condene el franquismo.

2.     La pluralidad de los constitucionalistas de izquierdas: PSOE y el resto de los partidos a su izquierda.

3.     La pluralidad de los secesionistas de diverso grado, vascos, catalanes, gallegos, etc.

4.     La pluralidad de los sindicalistas acallados durante los periodos del gobierno del PP.

5.     La Pluralidad de los Intelectuales y el sector de la Educación Pública.

6.     La pluralidad del universo de la Sanidad Pública.

7.     La pluralidad de la juventud.

8.     La pluralidad del colectivo LGTBI.

9.     La pluralidad de la Iglesia Católica con sus privilegios y los Acuerdos con la Santa Sede. Y

10.  La pluralidad corrupta de la ilegítima monarquía española y sus compinches y secuaces.


Es pueril contemplar “la pluralidad” de los platós de TV en todas las cadenas. La pluralidad de TVE no permite anunciar el nombre del medio del busto parlante que está interviniendo, aunque ya son conocidos en los mentideros de las redacciones de los periódicos y los platós de TV. Pero todos gozan de la misma pluralidad, pero no es la única que existe en España.

Fotos: Pedro Taracena Gil