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sábado, 20 de abril de 2013

LA GLOBALIZACIÓN


Por Alejandro Taracena Cobo

Marketing y Publicidad



El término tiene su origen en el inglés con globalization, donde global significa lo mismo que mundial. Es un proceso de integración de las diversas sociedades internacionales en un único mercado capitalista mundial. Algunas de las teorías difusoras de este fenómeno, como el neoliberalismo, sostienen que la globalización permite que la libertad se extienda, creando puestos de trabajo y generando un crecimiento sostenible a la economía. Entre los que no apoyan la globalización surgen ideas negativas sobre la  misma, como que favorecen la privatización, aumenta la competencia y se produce una sobre explotación del medio ambiente.
En la actualidad ¿Podemos decir que existe globalización?
La globalización es un fenómeno que ha venido cogiendo fuerza con el paso del tiempo, y que ahora tenemos muy asentado en nuestra sociedad. Es un hecho social mediante el cual las sociedades han cambiado su forma de hacer economía y distribución de los recursos.
La globalización se asienta en cuatro aspectos:
1. Comercio exterior: la participación del conjunto de países en desarrollo en el comercio mundial.
2. Movimientos de capital: se produce un fuerte aumento de los flujos del capital privado hacía los países en desarrollo.
3. Migraciones: los trabajadores se desplazan de un país a otro en busca de mejores oportunidades de empleo.
4. Difusión de los conocimientos y la tecnología: el intercambio de información de forma global.
Conclusión
A medida que el proceso de globalización avanza la calidad y condiciones de vida han mejorado considerablemente en los países que se ven afectados por este fenómeno. Es por ello que gran parte de los países desarrollados son beneficiarios de la globalización, mientras que sólo algunos de los países en desarrollo  pueden disfrutar de este proceso evolutivo. Podemos concluir que la globalización es un gran creador de oportunidades y de desigualdades al mismo tiempo.


sábado, 13 de abril de 2013

CONSTITUCIONALIDAD DE LA INVIOLABILIDAD DEL REY DE ESPAÑA

Por Pedro Taracena Gil



El origen divino de la institución monárquica adaptada a los tiempos modernos, el rey reina pero no gobierna. Los reinos actuales están cimentados sobre monarquías parlamentarias, donde la figura del soberano es representativa. En el caso de España, también en algunas otras monarquías, la figura del rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad, según el artículo 56 de la Constitución.
En el apartado 3 del mencionado artículo 56, establece que sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo. No obstante el artículo 65 establece la dotación económica para la Familia y la Casa, así como la libertad del monarca para el libre nombramiento de los sirvientes militare y civiles; permitiendo una opacidad en la partida destinada a la Corona, dentro de los presupuestos del Estado. Por otra parte el mencionado artículo 64 estable que: De los actos del Rey serán responsables las personas que lo refrenden.
Está meridianamente claro que cuando la Constitución habla de los actos del Rey y de la ausencia de responsabilidad, está refiriéndose a los actos como Rey de España. Pero ¿y los actos de índole privado ajenos a la Corona como institución? Para el ciudadano lego en leyes tiene difícil comprensión. Pongamos dos ejemplos: En los años setenta y ochenta circuló un rumor en la Villa y Corte de Madrid, que Juan Carlos I, usaba y abusaba de su afición en montar en moto. ¿Habría contraído alguna responsabilidad a la hora de infracción de tráfico, accidente con daños materiales o personales?
Más recientemente, ha saltado a la actualidad la herencia de Don Juan repartida a sus hijos Juan Carlos y sus hermanas las infantas Pilar y x . En el caso de que fuera verdad que esta herencia haya gozado de los privilegios de los paraísos fiscales, ¿La persona del Rey sería responsables de estos delitos contra la Hacienda Pública, aunque hubieran prescritos?
Estos interrogantes que no son nimios, deben de ser resueltos por la Constitución, y si la Carta Magna no diera respuesta con arreglo a la igualdad de todos los españoles que preconiza en su artículo 14, habría que modificarla.
Quizás éste sea el precio que hay que pagar por mantener un anacronismo, como resulta ser mantener un Jefe de Estado, cuyo poder le viene de Dios. Como el hacedor de reyes Franco, que fue Caudillo de España por la Gracia de Dios, como aún reza en la numismática de la época.

domingo, 10 de marzo de 2013

FRANQUISMO VERSUS DEMOCRACIA


Por Pedro Taracena


Es preciso renombrar a los protagonistas de la política de la gobernanza actual, para comprender mejor los orígenes y su comportamiento. El Partido Popular y la Iglesia forman el tándem franquista del nacionalcatolicismo. Fuera prejuicios, sin complejos y sin disimulo alguno. Gobernantes populares y obispos igual a franquistas. La secuencia de su ADN coincide con los protagonistas de la dictadura. Franco, Fraga, Aznar, Rajoy, Cospedal, Rouco…


Los franquistas tienen motivos para defender, no solamente la institución monárquica, sino al mismo rey Juan Carlos. Porque en la transición consiguieron dejar impune al régimen dictatorial, del cual sí tuvieron arte y parte. No obstante el Rey no puede escudarse por más tiempo en las funciones que le otorga la Constitución para persistir en la “no condena” de la dictadura. La Constitución no encorseta a nadie y menos al Rey de España, para impedir que se desligue de su origen nada legítimo y se sienta ligado a los principios constitucionales, que sí le otorgan toda legitimidad para condenar el nefasto pasado del sátrapa verdugo de los españoles. Más aún, el régimen derribado por los franquistas, la República, tiene sus raíces legítimas en el mismo pueblo que le permite reinar en la actualidad. Pero lo que ahora es vergonzoso es que en aras de su inquebrantable fidelidad a los franquistas del Partido Popular, el Rey que dice ser de todos los españoles, se niegue a condenar una dictadura fascista confesional y militarista. Pero esta inadecuada conducta real supone una traición a la España democrática y constitucional. Los verdaderos achaques de la institución monárquica, no son sus historias que saltan a la prensa en forma de intrigas palaciegas y cotilleos de la corte. Lo esencial es el Jefe del Estado que tiene su base legítima en la Constitución, no condene la dictadura franquista porque quiere agradar a los seguidores de Franco, que en definitiva, son los que amordazan al Estado para que sigan impunes los crímenes del Caudillo de España, que lo fue por la Gracia de Dios. Esta es la verdad que brilla con luz propia a través de la Historia. La derecha política, mediática y eclesiástica, se mueven como pez en el agua, como si Franco no hubiera muerto; imponiendo el nacionalcatolicismo con el maridaje Iglesia-Estado y la alianza trono-altar. Fosilizando la Constitución Española de 1978 y masacrando al pueblo; haciendo desaparecer el Estado del Bienestar.




Escudo constitucional de España

jueves, 7 de marzo de 2013

OCHO DE MARZO “DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA”



El artículo 14 de la Constitución dice: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razones de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Por enésima vez se celebra el día en que se rinde homenaje a la mujer por el hecho de serlo. Porque a pesar de ser un ser humano igual que el hombre, la rémora histórica no permite reconocerlo fehacientemente, tanto en el campo legal y legítimo como ético y moral. Es la fiesta donde se rinde culto a la hipocresía. Los enemigos de la mujer no solamente son los misóginos, machistas u otros especímenes poseedores del falo; incluyendo a los homófobos que no soportan que las mujeres tengan otras preferencias, que las que ellos consideran como naturales.
Para que el precepto de la igualdad se lleve a cabo es preciso vencer inercias del pasado, que aún persisten en el seno de la familia, en la escuela, en el trabajo, en la política, en la sociedad en general. En principio la maternidad no es una obligación o imposición de la sociedad, es un derecho. Nadie puede arrogarse  la potestad de incidir en las decisiones que la mujer tome sobre su cuerpo. Ser o no ser madre. La asignatura de la Educación para la Ciudadanía era una oportunidad para educar a los niños en valores constitucionales. Cuando en la adolescencia un joven da muestras inequívocas de acoso a una compañera o presunta novia, y la joven acepta los celos y el comportamiento machista como atractivo y hasta seductor, algo huele a podrido en el diseño educativo, no solamente en la escuela sino en la familia. Por mucho que se descalifique la puesta en escena de Hugo Chávez, discutible sin duda, en la Constitución bolivariana de 1999, en su artículo 88, establece que: "el Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social". Por mucho el Rey de España le mandara callar, algo ha hecho en el campo de la igualdad.
El enemigo que impide la igualdad constitucional entre todos los españoles, no se encuentra exclusivamente entre los hombres, se halla también entre muchas mujeres. Las diputadas de la derecha no han asumido el espíritu de las leyes sobre la igualdad, de violencia de género y paridad en el mundo del trabajo. Su contenido es rechazado con los mismos argumentos que el machismo más ancestral. Y bajo la componente del nacionalcatolicismo, sus ideas y decisiones están homologadas con el comportamiento misógino de la Iglesia; contaminando la gobernanza civil con la ideología confesional.
En el día de hoy hay que pasar de felicitaciones fariseas a reivindicaciones  contundentes: Homogeneidad de los sueldos para mujeres y hombres: Igual trabajo, igual sueldo. Luchar con las pretensiones de Gallardón de cristianizar la actual ley del aborto y el adoctrinamiento de Wert como Dios manda.

sábado, 2 de marzo de 2013

CARTA ABIERTA AL PRÍNCIPE DE ASTURIAS




Don Felipe: Con el máximo respeto constitucional, me dirijo a usted con el ánimo de hacerle partícipe de una reflexión que nos afecta a todos los españoles.
La situación que vive España por la inevitable globalización de la crisis financiera, nos conduce irremediablemente a un cambio radical. Nos estamos precipitando hacia el final de un sistema que se ha llevado por delante, el Estado del Bienestar y cada día nos aleja más del espíritu y la letra de la Constitución. Se ha instalado entre nosotros: la mentira, la corrupción, la explotación, la especulación, la usura, la desigualdad y la falta total de solidaridad en el Estado de las Autonomías. Negar esta evidencia sería persistir en “la vida en la mentira”, como dice Václav Havel en su libro El poder de los sin poder. O también podríamos caer en la tentación de considerar que Stéphane Hessel, recientemente fallecido, con su grito de ¡Indignaos! Es una falacia.
La democracia inventada en la transición, producto del consenso entre la dictadura y los opositores al franquismo, está dando los últimos estertores. El Rey ha pilotado este periodo histórico arrastrando el lastre que heredó del Caudillo que lo fue de España por la Gracia de Dios. La asignatura que Juan Carlos I tiene pendiente es la condena de la dictadura. Si no juro la Constitución una vez sancionada, al menos debía condenar el régimen anterior y su dictador. El Príncipe de España creado por el Generalísimo Franco, se convirtió en el Rey de España, no por su pretendiada instauración de la monarquía, sino porque el pueblo español se dotó como forma de gobierno de una monarquía parlamentaria. Constitución de 1978.
La historia contemporánea desde la atalaya del siglo XXI, nos permite constatar que hemos vivido el mismo periodo padeciendo la dictadura, que aprendiendo a vivir en democracia. Nunca es tarde, aunque nos encontremos en las postrimerías del reinado de Juan Carlos I, para reconducir desviaciones. Con la Constitución en las manos, es el momento de liberarse de la rémora que supone coincidir con la derecha franquista en la negativa a condenar expresamente a Franco y su dictadura. Los reconocimientos, alabanzas y hasta agradecimientos a su persona, han caducado con el tiempo constitucional. Por respeto al pueblo español el Rey debe distanciarse de quienes han sido sus verdugos; el franquismo imperante que ha sido capaz de fosilizar la Constitución. Otro aspecto que afecta a la Corona es respetar el Estado aconfesional que marca la Constitución. De aquí se desprende que la religión queda reservada para la vida privada de las personas que integran los poderes  del Estado, incluyendo la Corona. La Iglesia en la democracia española no es una religión, es un poder fáctico. La familia real en ceremonias religiosas de carácter público, no representa a ninguna institución del Estado.
Esta es la España en la que reinará usted. Su Alteza Real, El Príncipe de Asturias. Desde mi vocación republicana, sin prejuicios ni complejos, me satisface comprobar que haciendo una lectura de las dos constituciones, la republicana de 1931 y la monárquica de 1978, salvando las distancias en el tiempo,  solamente se diferencian en la institución de la Jefatura del Estado. Ambos textos constitucionales fueron vanguardia en su época.
Sin abandonar el respeto constitucional que le debo a usted como heredo de la Corona, sí, me atrevo a desearle que acceda al trono rompiendo con los achaques históricos de la dinastía borbónica. Deslíguese de la derecha franquista y de la Iglesia. El no reconocimiento de la República como régimen igual de legítimo que la monarquía parlamentaria, así como la negativa a condenar el genocidio franquista, se ha convertido en la eterna piedra de tropiezo para la reconciliación entre todos los españoles.
Por último baje a la calle, sintonice con los jóvenes, sin olvidar la experiencia sufrida por sus padres y abuelos. Asuma el espíritu y la letra de la Ley de la Memoria Histórica. Considere que el futuro Jefe del Estado, sí ha jurado la Constitución Española.
Alteza, reciba mi saludo más respetuoso.
Pedro Taracena Gil

viernes, 22 de febrero de 2013

ESPAÑA ES DIFERENTE


Espectro político

Por Pedro Taracena Gil



La Derecha.- Quizás estamos ante el umbral de un cambio histórico. La derecha española no es la derecha europea y mucho menos la democracia cristina civilizada de los últimos cincuenta años. El Partido Popular si se tiene que homologar con una fuerza política europea sería la opción más extrema, aunque se haga llamar centro derecha. La expresión centro derecha en nuestro suelo ibérico es un eufemismo, o más fehacientemente una falacia. Además en nuestro país existe otra derecha periférica  con tintes racistas, defensora de un nacionalismo exclusivo y excluyente implantado  en el País Vasco. Y otra derecha nacionalista independentista procede del rancio pasado de la burguesía catalana. Podemos constatar que las tres variante musicales, son piezas de una misma sinfonía que protege al capital y al empresario, siempre, en detrimento del trabajador por cuenta ajena. También se puede afirmar que la derecha vasca y catalana, ambas se opusieron a la dictadura, pero en democracia, siempre,  se han acomodado a la política del Gobierno de turno, apoyando programas u opciones conservadores. Es evidente que no tienen ni voluntad ni capacidad de apoyar al trabajador. Más aún, es el enemigo a batir.


La Transición,- En la oposición a esta derecha central y periférica están los partidos de izquierda, que tampoco se pueden homologar con la socialdemocracia europea y tampoco con los partidos comunistas de Francia e Italia. Con la muerte de Franco los franquistas que lo eran todos, impusieron a los partidos que venían del exilio o de la clandestinidad, las reglas del juego que el Caudillo de España, que lo había sido por la Gracia de Dios, había establecido. Como resultado de un pseudo consenso se llegó a un pacto entre desiguales que permitió recuperar el Estado de Derecho aprobando una Constitución, sin duda avanzada y democrática, pero a cambio de dejar impune el régimen franquista, auténtico genocidio. En su día se justificó esta concesión a los franquistas como un mal menor, pero en la actualidad carece de justificación. El llamado centro izquierda, tampoco ha sido el defensor neto y nato del trabajador. En aras de políticas “realistas”, ha deteriorado muchos derechos ya conseguidos.


La Izquierda Real.- Una tercera fuerza Política la constituyen las reminiscencias actualizadas del Partido Comunista de España, conjuntamente con los republicanos independentistas de Cataluña y nacionalistas gallegos. Se puede afirmar que estas fuerzas políticas han sido despreciadas por el socialismo español; creyéndose único representante del obrero. Pero esta izquierda siempre ha mantenido la crítica a la nada modélica transición, que la estética y la moral no me permiten escribir con mayúscula.


Las Patronales.- Estas organizaciones empresariales acogen a las grandes, medianas y pequeñas empresas. La experiencia nos ha dicho a todos los españoles, las carencias del tejido empresarial de España, después de una experiencia en democracia de casi cuatro décadas. Con más defectos que virtudes: Especulación, usura, explotación, fraude, evasión de capitales y ansia por privatizar todo lo público. Teniendo como objetivo desprestigiar a los sindicatos reivindicativos y hacer desaparecer el Estado. El capital español y la empresa española han hecho todos los esfuerzos necesarios para conseguir que el Estado del Bienestar en nuestro país ya sea una auténtica quimera.


Los Sindicatos.- Los sindicatos no hay duda que son irremediablemente la parte más débil de todas las organizaciones sociales. Su defensa del trabajador es en algunos casos manifiestamente mejorable. No obstante, han salvado la negociación colectiva que era la forma de vertebrar la justicia social y llenaron de contenido el Estatuto de los Trabajadores.


La Iglesia.-Es un poder más real que fáctico. Representa el nacionalcatolicismo emanado del estado confesional que Franco y el Vaticano implantaron en España, llenando de contenido religioso las leyes, que debían de ser civiles y vaciando de Derecho al propio Estado. En la actualidad se perpetúa la alianza trono altar y el maridaje Iglesia Estado. La Iglesia es el aliado perfecto del capital y la derecha.


Los Medios de Comunicación.- Los medios al servicio de la extrema derecha, heredera del legado del franquismo y del nacionalcatolicismo, están financiados por el capital y la Iglesia. No dependen del kiosco ni de la publicidad. Los medios y grupos que apoyaron la transición están escorados hacia el llamado centro derecha, que es tanto como decir, que su objetivo es llegar al centro pero sin moverse de la derecha. Detrás de ellos están los intereses especulativos y cada vez se alejan del objetivo principal del derecho a la información veraz y la libertad de expresión. Con total ausencia de autocrítica. Los tertulianos son funcionarios de los partidos que les pagan. No hay prensa libre e independiente de los poderes.


Los Movimientos Sociales.- No hace falta ser docto en Derecho para observar sin faltar a la verdad que España, hoy por Hoy, es un estado fallido. Fracasado. Tutelado por los mercados. Marioneta de la Europa rica. Gobernada por el tándem Iglesia, Capital, Partido Popular. ¿Quiénes aprueban los dislates del Gobierno? La Iglesia, con una legislación educativa del Gobierno impuesta por los obispos. La Patronal, habiendo despojado a los trabajadores de todos los derechos laborales. Y los nostálgicos que no son capaces de separar de forma suicida, la ideología franquista de la doctrina económica neoliberal que implanta. Los acontecimientos han hecho desaparecer el periodismo tradicional. Las redes sociales están ejerciendo el verdadero periodismo, sin servilismo del poder. Algunas cadenas, La Sexta, por ejemplo, están abriendo algunas ventanas por donde se cuela el aire fresco de la esperanza. El desprestigio del periodismo en España está llegando al nivel de lo políticos, porque son una  misma cosa.
El resto estamos en la calle. Y de ahí no nos van a mover hasta que echemos del poder a los corrompidos por la mentira, la codicia, el latrocinio y la usura.


sábado, 16 de febrero de 2013

HOMENAJE A MONTOYA ARTISTA CREADOR



J.A.M. Montoya es un fotógrafo que engendra su saber hacer en la libertad. Expresión racional de la verdad que le rodea. Es uno de los sabios griegos encarnado en la cultura dogmática de la España rancia y perezosa.
Su visión de la polis le lleva a ser trasgresor del orden infaliblemente implantado, como fatalidad inevitable de la manipulación del ser humano.
Infatigable luchador con las armas de la lógica crítica y racional, contra el fanatismo arraigado en el pueblo por la clase sacerdotal y cacique.
Sus armas, la razón y su cámara. Su obra, el esperpento gráfico del tiempo que le ha tocado vivir, y el disparate quijotesco la España de la Santa Cruzada y de la Santa Transición.
Si no existiera el fenómeno Montoya, habría que crearlo. Al menos, intentar disipar el muermo y el tedio de esta sociedad adormecida.


Este es mi homenaje al insigne fotógrafo:

Puedes descarte el Power Point MONTOYA EL FOTÓGRAFO