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jueves, 10 de mayo de 2018

ILEGITIMIDAD DEL ESTADO QUE DEJÓ IMPUNE EL GENOCIDIO


Por Pedro Taracena Gil



GUERNICA 
POCASSO

¿Con qué legitimidad el Estado procesa y encarcela a los secesionistas catalanes cuando ha dejado impune el genocidio franquista?




La Historia de España ha sido contada siempre por los vencedores. Durante la guerra y la dictadura el Caudillo de España inventó el NODO. Noticias y Documentales para divulgar la propaganda de un régimen criminal al mundo entero. Después, aún con la Cortes Franquistas en vigor, se estableció la Ley de la Amnistía que dejó impune los crímenes de la propia dictadura y el genocidio que se planeó antes del 18 de julio de 1936 y se consumó después de la muerte del dictador el 20 de noviembre de 1975. La Transición fue una farsa. La Constitución de 1978 fue tutelada por los franquistas y los cómplices que renunciaron a todo por participar en una miserable cota de poder:
El Rey es una imposición de un déspota criminal, legal pero ilegítima.
El PSOE renunció a la República, traicionando sus orígenes y el legado de Pablo Iglesias, su fundador.
El PCE renunció a la bandera republicana y el comunismo se refundió surgiendo el Eurocomunismo. Un invento de su secretario general Santiago Carrillo.
El nacionalismo catalán logró que el Presidente del Gobierno Español, abriera la puerta del Rey para traer del exilio a Josep Tarradellas, President de una Generalitat inexistente, pero con la promesa de un Estatut para Catalunya. La  burguesía catalana capitaneada por Jordi Pujol implantó un virreinato corrupto bajo la complicidad del Gobierno de Felipe González y el propio Rey: "Traquil Jordi Tranquil". La familia Pujol elevó el nepotismo a la categoría de corrupción institucionalizada.
El nacionalismo vasco tuvo una doble expresión durante la dictadura y la Transición. La expresión del  PNV Partido Nacionalista Vasco, católico conservador, con tintes exclusivos y excluyentes de la primacía  antropológica vasca. Y otra expresión totalmente violenta y secesionista, cayendo en el terrorismo más cruel. A través de la banda ETA, Euskadi Ta Askatasuna. Teniendo una respuesta por parte del Gobierno de España en forma de Terrorismo de Estado. Los GAL, Los Grupos Antiterroristas de Liberación.
El Régimen del 78 ignora las victimas del Genocidio Franquista y las víctimas de los GAL. Sin embargo, los franquistas del Partido Popular han sacado muchos réditos polícos con las víctimas de ETA,
El Régimen del 78 se apoya en una constitución burguesa, tutelada por la Oligarquía Económica, el Oligopolio Energético, la Iglesia, el Ejército y los Caciques. Con el apoyo del NODO que a diario editan y divulgan todos los Medios de Comunicación, se extiende la propaganda que disimula los crímenes legales de la política de recortes de derechos, al servicio de la Europa de los Mercaderes.
En España todo es legal pero no todo es legítimo. Todo es legal pero no todo es justo. Todo es legal pero no todo se atiene a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Todos es legal pero no todo responde a la Constitución Española.
En España no hay separación de poderes de facto. El Fiscal General del Estado, lo es del Gobierno. El Rey es inviolable y el Gobierno intocable. La Justicia está politizada y la Política judicializada. El Defensor del pueblo, no mira, no escucha, no dice nada... El Tribunal Constitucional está impregnado de franquismo y nacionalcatolicismo.




¿Con qué legitimidad el Estado procesa y encarcela a los secesionista catalanas cuando ha dejado impune el genocidio franquista?

El Rey es legal pero ilegítimo, el Gobierno legal pero franquista, corrupto y embustero. El PSOE traidor a su historia y su pasado,  ennegrecido de cal blanca. La desigualdad y el machismo todo lo invade, sin olvidar la actitud machista de muchas de las mujeres implicadas en la vida pública. Todos estos elementos despojan de toda legitimidad para masacrar a un pueblo como el catalán a través del agresivo y violento artículo 155. La virreina Soraya humilla, desprecia e irrita a los amantes de Catalunya.
Todas estás situaciones de nuestra "querida España" están supurando odio por todos sus poros.Como volcanes en erupción que abrasan nuestra convivencia. El Rey y los Tres Poderes del Estado, se han propuesto y lo están consiguiendo, que el Imperio de la Ley se imponga sobre el Imperio de la Igualdad, la Justicia, la Fraternidad y sobre todo la Reconciliación entre los ciudadanos. El Rey antepone el papel de ser títere del Partido Popular o marioneta de sus aduladores, a la función que le atribuye la Constitución de ser árbitro e independiente.  Felipe VI está muy mal aconsejado si se cree que el 155 es la solución al conflicto catalán. La acción forzosa que el artículo 155 de la Constitución Española establece, no logrará al consecución de la paz y la concordia, que cierre las heridas que abrió el Caudillo de España, que lo fue por la gracia de Dios, y que yo le otorgo el título de HACEDOR DE REYES. Sí, las heridas son históricas...


GALERÍA REPUBLICANA

























miércoles, 2 de mayo de 2018

LOS SINDICATOS NACIONALISTAS



LOS SANTOS INOCENTES

Por Isidoro Gracia
Exdiputado

Veo pasar una de las manifestaciones que teóricamente celebran, en el primero de mayo, uno de los grandes triunfos del movimiento sindical internacional: la limitación de la hasta entonces ilimitada jornada de trabajo.

Una pancarta con varias siglas, entre las que destaca la del sindicato nacionalista que tienen una amplia presencia en muchos sectores, da cobertura a varios colectivos de trabajadores que están inmersos en distintos conflictos.

Gritan consignas, algunas sobre sus propios problemas y sus interlocutores, empresarios y administración, pero lo que más alto suena son los reproches e insultos dirigidos hacia otras centrales sindicales y sus militantes.
Repaso en mi memoria lo sucedido en manifestaciones a las que he asistido durante décadas y caigo en la cuenta que siempre ha sido así, al margen del nombre con el que se auto identifica la central nacionalista en cada periodo. Siempre han atacado más a otras centrales y sus militantes que a los patronos de sus afiliados y teóricos explotadores. No recuerdo ni una sola manifestación en que esto no haya ocurrido.

Conclusión: cualquier movimiento sindical nacionalista es tóxico para el sindicalismo internacionalista, más aún, mucho más, en la época de la globalización en que estamos inmersos.



LA HOJA
Foto: Pedro Taracena