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domingo, 7 de enero de 2024

MIGUEL HERNÁNDEZ



MIGUEL HERNÁNDEZ

Gregorio Prieto


Las abarcas desiertas

  Miguel Hernández. 2.01.1937

    Por el cinco de enero,

cada enero ponía

mi calzado cabrero

a la ventana fría.

   Y encontraban los días,

que derriban las puertas,

mis abarcas vacías,

mis abarcas desiertas.

    Nunca tuve zapatos,

ni trajes, ni palabras:

siempre tuve regatos,

siempre penas y cabras.

    Me vistió la pobreza,

me lamió el cuerpo el río,

y del pie a la cabeza

pasto fui del rocío.

   Por el cinco de enero,

para el seis, yo quería

que fuera el mundo entero

una juguetería.

   Y al andar la alborada

removiendo las huertas,

mis abarcas sin nada,

mis abarcas desiertas.

   Ningún rey coronado

tuvo pie, tuvo gana

para ver el calzado

de mi pobre ventana.

   Toda gente de trono,

toda gente de botas

se rió con encono

de mis abarcas rotas.

   Rabié de llanto, hasta

cubrir de sal mi piel,

por un mundo de pasta

y unos hombres de miel.

   Por el cinco de enero,

de la majada mía

mi calzado cabrero

a la escarcha salía.

   Y hacia el seis, mis miradas

hallaban en sus puertas

mis abarcas heladas,

mis abarcas desiertas.

 Este poema publicado el 2.1.37 en el 36 de Semanario de la Solidaridad, Ayuda de Socorro Rojo, iba acompañado de la siguiente prosa:

«Los niños de la España libre y en armas tendrán este año, merced a la generosidad de millones de personas, lo que la casta que nos dominaba había hecho privilegio exclusivo de sus hijos: juguetes y libros con que estimular su espíritu y crear sus castillos imaginativos de una sociedad mejor». 




 MIGUEL HERNÁNDEZ  








En 1933 se publicó “Perito en Lunas”, que sufragó el clérigo amigo, Almarcha, pagando de su bolsillo las 425 pesetas que costó la edición de 300 ejemplares

Miguel Hernández Gilabert nació el 30 de octubre de 1910, en la calle San Juan, 82, de Orihuela (Comunidad Valenciana), en el seno de una familia humilde, que se dedicaba a la cría y pastoreo de cabras, ganado del que siendo todavía un niño empezó a ejercer de pastor Miguel, aunque su interés por la lectura y adquirir conocimientos, le obligaba a leer mientras el ganado pastaba. También aprovechaba las noches para poder hacerlo, cuando su padre no lo veía, ya que su antecesor era un hombre rudo de la época y de carácter dictatorial, que no le gustaba que “perdiera el tiempo leyendo”. Pero Miguel, que era “mas listo que el hambre”, se hizo amigo del canónigo Luis Almarcha Hernández, vicario general de la diócesis de Orihuela, que puso a disposición del joven y futuro poeta su amplia biblioteca y le prestó libros de San Juan de la Cruz, Gabriel Miró, Paul Verlaine, Virgilio, entre otros muchos autores. También leía a otros escritores diferentes, como Baudelaire, Bécquer, Espronceda, en la biblioteca del “Círculo de las Artes de Orihuela”, junto a los tomos que le proporcionaba su amigo desde la infancia, José María Gutiérrez, que, años después, adoptaría el seudónimo de “Ramón Sijé”, convirtieron a Miguel en un autodidacta, pero muy leído, que compartía su trabajo de pastor con las lecturas, y que formó un grupo literario en la tahona de su amigo Carlos Fenoll, donde asistían, entre otros, el propio Carlos Fenoll y su hermano Efrén, Manuel Molina, Miguel Hernández, Ramón Sijé…

Asimismo, M. Hernández se hizo asiduo de la Biblioteca Publica de su pueblo, donde leía o se llevaba para leerlos mientras cuidaba el ganado, los grandes autores del Siglo de Oro: Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega, Góngora…, que fueron sus maestros, junto a Gabriel y Galán, Zorrilla, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado…, ya que fue poco tiempo a la escuela, según algunos estudiosos de su obra, opinión que no comparten otros como José Luis Ferris, licenciado en Filología Hispánica y doctor en literatura española, autor de cuatro poemarios, tres novelas y otros muchos trabajos literarios, especialmente sobre la pintora Maruja Mallo y la poetisa Carmen Conde, sobresaliendo entre todos ellos, sus muchos y profundos estudios de la vida y la obra de su admirado Miguel Hernández, poeta y dramaturgo del que ha publicado varias biografías, que están entre las mejores que se han escrito sobre el vate de Orihuela.

La pasión por la lectura y la escritura que tenía M. Hernández, le obligó a comprar, en 1931, una máquina de escribir de segunda mano de la marca “Corona”, portátil, cuyo precio fue de 300 pesetas, que fue pagando poco a poco, según podía a su amigo Belda, máquina en la que redactó los poemas de su primer poemario “Perito en Lunas”, dejando ya de molestar al vicario amigo, que era el que le pasaba a máquina los versos primerizos del incipiente poeta, que, a partir de entonces, subirá cada mañana al monte a pastorear el ganado familiar, pero con el hatillo al hombro y la máquina de escribir, en la que componía sus poemas hasta altas horas de la tarde. El 25 de marzo de 193l, cuando tenía 20 años, ganó el primer y único galardón literario de su vida, otorgado por la “Sociedad Artística del Orfeón Ilicitano”, que, el jurado consideró, que su poema de 138 versos, titulado: “Canto a Valencia”, era digno del primer premio de dicho concurso, pero el joven aedo creyó que sería una remuneración económica y fue una escribanía de plata, lo que le frustró bastante, ya que con el dinero que pensaba cobrar del citado premio, quería marcharse a Madrid, donde podría iniciar la carrera literaria, que tanto le gustaba y deseaba.

No obstante, debido al premio y a la reputación que logró gracias a las publicaciones en varias revistas y diarios provinciales y locales, como “El Pueblo de Orihuela”, periódico que fundó y era su director su amigo y protector Luis Almarcha, unido al dinero que le adelantó su apreciado amigo “Ramón Sijé”, entre otros colegas paisanos, se marchó a Madrid, intentando consolidarse en el mundillo literario de la Capital de Reino, donde le ayudó a buscar empleo en varias revistas y periódicos, Francisco Martínez Corbalán, tras leer unas cartas de recomendación que llevaba y algunos de sus poemas, pero el intento fracasó y tuvo que regresar a Orihuela el 15 de mayo de 1932, aunque dicho viaje fue de gran importancia, ya que pudo conocer de primera mano la obra de la generación del 27, que tanto admiraba, aunque su poeta preferido era Juan Ramón Jiménez, junto a Góngora, autor cuyas influencias son visibles en su primer libro de versos.

En 1933 se publicó “Perito en Lunas”, que sufragó el clérigo amigo, Almarcha, pagando de su bolsillo las 425 pesetas que costó la edición de 300 ejemplares, que imprimió la editorial murciana “La Verdad”, primer libro del poeta oriolano, que fue reseñado en varios medios escritos, como el diario “El día de Alicante” y el semanario “El pueblo de Orihuela, entre otros, lo que ocasionó que Hernández fuera invitado a presentar su poemario y hacer lecturas de su obra en la Universidad de Cartagena y en el Ateneo de Alicante.

Tras aquel prometedor comienzo, se decide a volver a Madrid para obtener una ocupación laboral con la que poder mantenerse, que consigue, tras unos meses sin hacer nada útil, salvo pasear por Madrid, ciudad que le impresionó, pero que le agobiaba y no tenía dinero ni para comer, pero todo se solucionó al ser nombrado colaborador de las Misiones Pedagógicas, cuyas funciones principales eran, que Miguel recitara versos de los poetas clásicos y fuera el bibliotecario, trabajo que le proporcionaron la poeta Carmen Conde y su marido el editor Antonio Oliver, que lo buscaron para que se incorporara a las Misiones Pedagógicas, pero dicha labor le aportaba escasos beneficios económicos y le obligaba a viajar por todo el país, entre otras zonas: Castilla-La Mancha, donde acompañado de su inseparable amigo Enrique Azcoaga, estuvieron impartiendo cultura en varios pueblos de la provincia de Ciudad Real, entre otros: Puertollano y Valdepeñas, ciudad esta última, desde la que escribe una carta a su mujer, fechada el 20 de marzo de 1936, en la que le dice: “…Hoy me encuentro en Valdepeñas desde las doce del día. Solamente me queda estar fuera de Madrid esta semana y la mitad de la otra. Es decir que el jueves próximo, no, el otro (es decir el 2 de abril) estoy en Madrid”.

Más tarde, conoce y entabla amistad con José María de Cossío, que se convirtió en uno de sus mejores amigos, valedor de su obra y protector del poeta. En 1935 muere su fraternal amigo de toda la vida, Ramón Sijé, fiel compañero y amante de la literatura como él, que siempre lo apoyó y le animó a escribir, aunque últimamente estaban distanciados por motivos religiosos y políticos, pero al que Miguel, excelente persona y buen amigo, que no era rencoroso, escribió emocionado su famosa “Elegía a Ramón Sijé”, publicada en la prestigiosa Revista de Occidente, que elogió Juan Ramón Jiménez, en el diario madrileño “El Sol”, el 29 de marzo de 1936, poema, sobre el que el artífice de Moguer (Huelva), redactó en su reseña: “Verdad contra mentira, honradez contra venganza. En el último número de la Revista de Occidente, publica Miguel Hernández, el extraordinario muchacho de Orihuela, una loca elegía a la muerte de su Ramón Sijé y 6 sonetos desconcertantes. Todos los amigos de la “poesía pura” deben buscar y leer estos poemas vivos. Tienen su empaque quevedesco, es verdad, su herencia castiza. Pero la áspera belleza tremenda de su corazón arraigado rompe el paquete y se desborda, como elemental naturaleza desnuda. Esto es lo excepcional poético, y ¡quién pudiera estarlo con tanta claridad todos los días”!. Que no se pierda en lo rolaco, lo “católico” y lo palúdico (las tres modas más convenientes en la “Hora de ahora”, ¿no se dice así?), esta voz, este acento, este aliento joven se España”; crítica de su admirado maestro Juan Ramón, que fue un gran reconocimiento en el mundillo literario de la Villa y Corte, especialmente para el creador del poemario “Cancionero y romancero de ausencias” (1935-1941).

Años después, cuando el autor de “Platero y yo”, ya estaba exiliado, escribió y publicó su libro en prosa: ”Españoles de tres mundos”, donde destaca de forma laudatoria la persona y la obra del “poeta pastor”, diciendo: “El rayo que no cesa es Miguel Hernández mismo. Si sigue así este rayo, ¿Dónde llegará él, ¿Dónde llegará, con él la poesía española de nuestro siglo”, se preguntaba el exquisito JRJ. Considero necesario decir, que J. R. Jiménez, grandísimo poeta (Premio Nobel), pero extraño personaje de carácter un poco malicioso, que era poco dado a elogiar a nadie del gremio, ya que, cuando extrañamente ensalzaba la obra primera de algún poeta joven, después, en el momento en que creía que podía hacerle sombra, lo crucificaba, como hizo con algunos autores de la generación del 98 y con poetas de la del 27, que lo admiraban, pero de los que terminó profiriendo insultos y a los que definió como: ”Mariconcillos de playa”, motivo, entre otros, por el que el genial sevillano Luis Cernuda, lo llamaba: “Dr. Jeckill y un Mª. Hyde”.

Sus verdaderos amigos: Sijé, Cossío, Aleixandre y Neruda

José María de Cossío, hombre muy culto: licenciado en Derecho, escritor, tertuliano, miembro de la Real Academia Española, colaborador de afamadas revistas y periódicos, como ABC, Revista de Occidente, El Sol…y autor de otros muchos libros, entre los que sobresale el famoso tratado técnico e histórico de la tauromaquia, que tituló: “Los Toros”, compuesto por cuatro volúmenes publicados entre 1943 y 1961; enciclopedia fundamental para cualquier aficionado al arte de “Cúchares”, que dicho magnífico y documentado trabajo, que empezó a escribirlo en 1931, era y es conocido popularmente como “El Cossío”, dado que su artífice era un gran experto y aficionado amante del mundo de los toros, “Fiesta Nacional”, que le apasionaba y en la que tenía grandes amistades con los toreros de nombradía de aquellos años: “Joselíto”, “El Gallo”, Pepe Luis Vázquez, Antonio Bienvenida, Domingo Ortega, Ignacio Sánchez Mejías…

Además, J.M. de Cossío, que era un hombre de derechas y muy buena persona, fiel amigo de sus amigos, que tenía una de sus tertulias en la mítica taberna madrileña de “Antonio Sánchez”, donde se reunía semanalmente con personalidades como: Gregorio Marañón, Julio Camba, Pío Baroja, Sorolla, Zuloaga, Belmonte, Juan Cristóbal y Antonio Díaz Cañabate, escritor y periodista del diario ABC, que, en su libro “ Historia de una Taberna”, publicado en 1947 por la conocida editorial Espasa- Calpe, elogia los vinos que elaboraba mi padre, que eran los que degustaban en dicha tasca ilustrada, dado que la bodega familiar valdepeñera: “Matías Brotóns y Hermanos”, abasteció con sus vinos durante más de 60 años a la citada, emblemática e histórica taberna, fundada en 1830 y todavía abierta al público como taberna y restaurante, siendo, actualmente, la más antigua de la Capital del Reino y una institución en el gremio hostelero, junto a “Botín” y “Lhardy”, que son los restaurantes más antiguos de Madrid.

Cossío, fue un amigo entrañable, sincero y auténticamente verdadero, que ayudó mucho a Miguel Hernández, dado que, entre otros muchos favores que le hizo, lo contrató como secretario particular suyo y le encargó que le ayudara en la búsqueda de documentación y redacción del nombrado “Cossío”, en la editorial Espasa Calpe, donde le pagaban 250 pesetas mensuales, que, junto al salario de las Misiones Pedagógicas, le permitían poder sobrevivir dignamente en Madrid y conocer a bardos, artistas, escritores, pintores e intelectuales importantes como: Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Luis Felipe Vivanco, Rafael Alfaro, Federico García Lorca- al que conoció en 1933 en Murcia, en la redacción del periódico “La Verdad”-, Arturo Serrano Plaja, María Zambrano, José Bergamín, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda, Ernesto Jiménez Caballero, Luis Rosales, Enrique Azcoaga… y la excéntrica pintora de la Escuela de Vallecas, Maruja Mallo, que fue amante del poeta e inspiradora de algunos de los poemas de su libro “El Rayo que no cesa”, que le publicó primorosamente su amigo Altolaguirre, poeta, editor y propietario, junto a Emilio Prados, de la prestigiosa imprenta “Sur”, donde en su colección “Héroe”, dieron a conocer a la mayoría de los poetas de la generación del 27: Lorca, Cernuda, Alberti, Prados, Salinas, Bergamín, Guillen, Aleixandre, entre otros. Además de dirigir e imprimir la reputada revista literaria “Litoral”, entre otras, que tuvieron los mejores colaboradores de la época.

A mediados del año 1936 se afilió M. Hernández al Partido Comunista de España y desde comienzos de 1937 fue nombrado comisario político militar, en el 5º Regimiento, ejerciendo dicho cargo en los frentes de batalla de Teruel, Andalucía y Extremadura. El 9 de marzo del 37 se casó en el Juzgado de Orihuela con su novia, Josefina Manresa, que el 19 de diciembre del mismo año tuvieron su primer hijo, Manuel Ramón, fallecido diez meses después, y al que dedicó su poema “Hijo de la luz y de la sombra”.

En el verano de 1937 asistió al “II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura”, que se celebraron en Madrid y Valencia, donde conoció a César Vallejo. Más tarde, viajó a la Unión Soviética, en representación del gobierno de la República, donde se inspiró para escribir el drama “Pastor de la muerte” y algunos de los poemas, recogidos más tarde, en su obra “El hombre acecha”. El 4 de Enero del 39 nace su segundo hijo, Manuel Miguel, que, tras escribirle una carta su esposa, en la que le decía, “que solamente comían pan y cebolla”, escribe MH el famoso poema “Las Nanas de la Cebolla”, que dedicó a su hijo; texto, que, junto a “Aceituneros”-actual himno de la provincia de Jaén-, “Elegía a Ramón Sijé”, “El niño yuntero”, “Carnívoro cuchillo”, “Hijo de la luz y de la sombra”, “Para la libertad”, entre otros, que han sido musicados y forman parte de lo mejor de su obra., que, en general, es espléndida, según han escrito profesionales de la materia españoles y extranjeros, sin llegar a la altura de la obra y el prestigio nacional e internacional de Lorca, Cernuda o Aleixandre, pero próximo, máximo, teniendo en cuenta, que no tenía los estudios universitarios, ni la vasta cultura y el bagaje literario de los tres genios citados, que, en mi opinión, son los mejores de la generación del 27, en la que hay muy buenos poetas y poetisas; generación importantísima, también conocida anteriormente como “La Generación de los años 20”, “Generación de la Revista de Occidente”, “Generación de la República” y “Generación de la Amistad”, entre otras denominaciones, sobre cuyos autores tanto y tan bien ha escrito mi querido amigo Luis Antonio de Villena (Premio de la Crítica), entre otros, pero que todavía no ha tenido el reconocimiento que su magistral obra merece, dado que aún no le han concedido el Premio Príncipe de Asturias, siendo el García Lorca del siglo XXI, en mi opinión.

En abril de 1939, recién terminada la Guerra Incivil, el gran a migo de MH, José María de Cossío le ofreció su casa de Tudanca, donde podía ocultarse, pero el poeta prefirió volver a su pueblo natal, en el que se percató que corría un gran peligro, ya que fue delatado por un paisano y encarcelado, pero con la ayuda inestimable de Cossío y Pablo Neruda, que intercedieron ante un Cardenal, consiguen que Miguel saliera de la cárcel, sin ser procesado, lo que decidió al poeta irse a Sevilla pasando por Córdoba, con la intención de cruzar la frontera de Portugal por Huelva, ya que quería exiliarse en Chile, donde vivía su entrañable amigo Neruda, que ya le había ofrecido en Madrid asilo en la Embajada de Chile, tras la toma de Madrid por las tropas nacionales, pero Miguel no aceptó, en principio, pero tiempo después, cambió de opinión obligado por las circunstancias, pero ya no pudieron aceptarlo, dado que la citaba Embajada, estaba ya en manos de los falangistas. Además, poco tiempo después, cuando intentaba cruzar la frontera portuguesa, la policía del dictador fascista de Portugal, Salazar, lo detuvo y lo entregó el 4 de mayo del 39 a la Guardia Civil, ya que MH , obligado por la necesidad de dinero, vendió el reloj de oro que llevaba en su muñeca y que le había regalado Aleixandre, en el día de su boda, pero el comprador lo denunció a la policía portuguesa, dado que, pensó que el reloj era robado, ya que la pobreza de la ropa que Miguel llevaba puesta, no correspondía con poseer un reloj tan valioso.

Hay que recordar que el gobierno de la II República y el Partido Comunista Español, que M. Hernández, tanto defendió, lo abandonaron a su suerte, ya que al finalizar la Guerra, salvaron a muchos de los suyos de una muerte segura, entre otros al poeta Rafael Alberti, la escritora María Teresa León y el pintor, decorador, actor y exitoso escenógrafo, Santiago Ontañón, que el gobierno republicano, les puso un coche a su disposición para que pudieran huir y exiliarse, que los llevó desde Madrid a Monóvar (Alicante), pueblo que dista 52 kilómetros de Orihuela, pero del “Poeta del Pueblo” no se acordó nadie, ya que, en la madrugada del 5 de marzo de 1939, salieron desde el aeródromo El Hondón, en Monóvar, en un avión de las Líneas Aéreas Postales Española, cuyo destino era Orán (Argelia), los siguientes personajes republicanos: El Presidente del gobierno de la República, el doctor Negrín, Rafael Alberti y su esposa, María Teresa León, Enrique Líster, Dolores Ibarruri “La Pasionaria” y Santiago Ontañón, entre otros muchos miembros del gobierno republicano, junto a intelectuales y artistas que eran comunistas, dejando “en tierra” al buen escritor y mejor persona Miguel Hernández, que tanto había luchado por las libertades de España., que trajo la II República.

Igualmente, desde el mismo aeródromo, que hicieron en poco tiempo soldados republicanos, ya que era secreto para el bando nacional, habían salido antes varios bimotores, que llevaban al exilio a otros representantes y altos cargos de la citada República, junto a escritores e intelectuales que habían sido defensores de dicho gobierno democrático, pero del poeta de Orihuela se olvidaron todos sus amigos… y compañeros defensores de la bandera tricolor, cuando perdieron la contienda bélica y comenzó la huida hacia otros países donde poder exiliarse, quedando en el puerto de Alicante más de 15.000 republicanos, que esperaban que los barcos del gobierno de la II República los sacaran de España, pero aquello fue una encerrona , ya que, los barcos del ejército republicano no llegaron, pero sí los del bando nacional, donde la policía franquista apresó a más de 4000 personas, en su mayoría soldados republicanos y gente que eran afines a la II República, llegando muchos de ellos a suicidarse, antes que entregarse, ya que sabían lo que les esperaba.

Al enterarse su íntimo amigo J. M. de Cossío, que M. Hernández estaba preso, le hace al creador de el libro de versos “El hombre acecha”, el mayor favor de su vida, ya que intenta por todos los medios posibles, sacarlo de la cárcel, tras ser encarcelado en España, en varias prisiones: Madrid, Toledo, Huelva, Sevilla, Palencia, Orihuela, Albacete, Ocaña y Alicante, donde vuelve a coincidir con el dramaturgo Buero Vallejo, que, anteriormente, habían compartido celda en la prisión madrileña de Conde de Toreno, donde Buero, autor de la obra de teatro “Historia de una escalera” (Premio Lope de Vega), que entonces era estudiante de Bellas Artes, dado que era un soberbio dibujante, le hizo a lápiz el famoso y magnífico retrato del poeta, que se ha reproducido miles de veces y cuya dedicatoria dice: “Para Miguel Hernández, en recuerdo de nuestra amistad de la cárcel, 20-I-XI,” junto a la firma del autor.

En marzo de 1940 Miguel Hernández fue juzgado, en “Juicio Sumarísimo”, por “Adhesión a la Rebelión” y condenado a pena de muerte- algo muy frecuente que hacía el gobierno franquista por muchos menos motivos, “ya que los juicios duraban minutos y estaban compuestos por militares y jueces afines al régimen franquista, incluido el defensor, que era otro militar al que no se le pedía una formación jurídica y debía subordinación al Presidente del Tribunal, que también era militar”-, pero, en el caso del poeta murciano, fue una condena esperada, ya que tenía unos antecedentes imperdonables para el gobierno que dirigía con mano de hierro, Franco: Afiliado al Partido Comunista Español, Comisario Político y Cultural, Director del rotativo republicano: “Altavoz del Frente” y autor de escribir y publicar textos en revistas y periódicos de izquierdas, que ofendían… a el bando nacional, etc, lo que preocupó y asustó mucho a su amigo Cossío, hasta el extremo de que, como tenía muy buenos amigos en el gobierno de la dictadura franquista, llegó a contactar con un alto cargo militar, el general Valera, Ministro del Ejército y hombre de confianza de Franco, que, junto al apoyo de su antiguo amigo y vicario general de la diócesis de Orihuela, Luis Almarcha, ayudados… por los escritores falangistas colegas del poeta, Rafael Sánchez Mazas y Dionisio Ridruejo, también próximos al “Caudillo”, consiguieron que se le conmutara la pena de muerte por 30 años de cárcel, pero que resultó igual que si lo hubieran condenado a la pena capital, ya que lo dejaron morir en la enfermería de la cárcel de Alicante, dado que había una ordenanza general franquista, en la que decía: “Que a los presos republicanos se les dejara morir si estaban enfermos”.

Hay que reconocer también que parte de la culpa de que muriera abandonado en la cárcel, M. Hernández, en la que no recibía ningún tipo de asistencia médica especial, la tuvo el propio poeta, ya que hizo caso omiso a las súplicas de su esposa y sus viejos amigos Cossío y Almarcha, que le aconsejaban y le pedían por favor, que se retractara públicamente de sus ideas comunistas y antirreligiosas, y aceptara el nuevo régimen de Franco, el “Glorioso Movimiento Nacional”, como hicieron tantos otros republicanos para poder salvar su vida, pero Miguel era un hombre íntegro y de una gran personalidad y dignidad moral, que se afirmaba cada día más en sus ideales, lo que ocasionó, que se alejara más su amistad con Cossío y, especialmente, el canónigo Luis Almarcha, que eran los dos amigos que más podían ayudarle para que lo enviaran al Hospital de Valencia, donde sí hubiera estado bien atendido por los doctores, que, quizás, podrían haberle salvado la vida, pero la obstinación del vate en negarse a aceptar el nuevo régimen del “Caudillo”, hizo que la tuberculosis que padecía estuviera muy avanzada y no dio tiempo a enviarlo al sanatorio valenciano de tuberculosos de Porta Coeli, algo que, seguramente, no hubiese ocurrido, si hubiera renegado de sus ideales comunistas, como le pedía a cambio el clérigo amigo… Almarcha, si quería que le ayudara a salir de la enfermería de la Cárcel de Alicante y enviarlo al citado sanatorio de tuberculosos, pero lo único que consiguieron de MH, fue, que se casara por la Iglesia Católica con Josefina Manresa, “en un rito similar al de in artículo mortis”, dada la gravedad del poeta, el 4 de marzo de 1942, en la enfermería de la cárcel de Alicante, ya que así, podría favorecer y no dejar desamparados a su esposa e hijo, dado que, después de la Guerra, el matrimonio civil, que es el que habían contraído anteriormente, no te tenía ninguna validez, porque que el gobierno franquista lo anuló, pero el eminente y ya agonizante juglar, siguió negándose a ningún tipo de concesión que le pedían sus familiares y amigos, siendo el principal responsable del final de el autor de “Vientos del Pueblo”, el canónigo y político franquista, Almarcha, que tenía muy buenas relaciones con Franco, baste decir, que el propio “Caudillo” lo nombró Procurador en Cortes durante la primera legislatura de la Cortes Españolas (1943-1946), y, posteriormente, Miembro del Consejo del Reino, que, además, desde 1944, fue designado por el Papa Pío XII, Obispo de León, entre otros muchos cargos de gran importancia que tuvo durante la dictadura franquista y hasta su muerte, en 1970.

Lo cierto y verdad, es que el doctor en Derecho Canónico, Luis Almarcha Hernández, que tanto poder tenía, pidió el traslado de Miguel Hernández al Hospital de tuberculosos valenciano, después que el poeta permitiera contraer matrimonio canónigo por la Iglesia Católica, pero dicho permiso, que concedió el Ministerio de Justicia, llegó días más tarde, el 21 de marzo, 7 días antes de su muerte, cuando el poeta estaba agonizando y nada se podía hacer ya por él. Según su viuda, amigos más íntimos y familiares cercanos, incluso estudiosos de la obra de Hernández, han afirmado, que el responsable del sufrimiento, abandono y muerte del poeta, fue Almarcha, ya que, si hubiera solicitado mucho antes el traslado de la cárcel de Alicante al Hospital valenciano, especializado en tuberculosis, Miguel se hubiera salvado. También hay otros investigadores y estudiosos de la vida y la obra del autor del texto teatral “Hijos de la Piedra”, entre otras, que dicen: “Que Almarcha, hizo lo que pudo”, opinión, que no comparte José Luis Ferris, el mejor investigador, estudioso y biógrafo de M. Hernández.

Miguel Hernández falleció de tuberculosis el 28 de marzo de 1942, cuando tenía 31 años y era un gran poeta y dramaturgo, que ya había publicado cinco libros de poesía y otras cinco obras de teatro, que habían tenido especial relevancia en la literatura española, pero que era extremadamente pobre, baste decir que el entierro se lo pagaron algunos paisanos y amigos, como el arquitecto y pintor Miguel Abad Miró, que pagó la placa de mármol blanco que cerraba el nicho número 1009 del cementerio de “Nuestra Señora de los Remedios”, de Alicante, donde lo sepultaron el 30 de marzo. Eusebio Belda, viejo amigo del poeta y administrador del semanario “El Pueblo de Orihuela” -en el que había colaborado MH en sus primeros tiempos de escritor-, entregó 1.000 pesetas a Vicente Hernández, hermano de Miguel, dinero que se utilizó para abonar los gastos del entierro y el alquiler de dicho nicho durante unos años. El ataúd, que contenía el cuerpo del “Poeta del Pueblo”, lo costearon algunos de sus amigos, entre otros: Abad, Fuente… En 1952 cumplió el plazo para la compra del nicho que contenía los restos del poeta, que de no desembolsar el impuesto correspondiente, sus huesos irían a una fosa común, lo que motivó una colecta entre sus amigos y admiradores, que abonaron las 2.042 pesetas que costaba, y, entre sus suscriptores estaban: el poeta Gabriel Celaya, Vicente Ramos, paisano y amigo de juventud de MH y María de Gracia Ifasch, una de las primeras estudiosas de su obra, en unos años en los que el nombre y la obra de Miguel Hernández no podía pronunciarse, ya que el franquismo lo silenció y anuló totalmente, como hizo con tantos otros artífices de izquierdas: socialistas, comunistas, anarquistas… que no eran “adeptos al régimen”.Posteriormente, en 1984, sus restos fueron exhumados, debido a la muerte de su hijo Manuel Miguel Hernández Manresa. En diciembre de 1986, el cadáver del poeta y de su hijo, que estaban enterrados juntos, fueron trasladados a un terreno cedido por el Ayuntamiento de Alicante, ubicado en el mismo cementerio, donde fueron sepultados en 1987, junto a la esposa del desdichado poeta, Josefina Manresa, que acababa de fallecer.

El mito de “poeta cabrero, autodidacta y pobre”

J. M. de Cossío, que tantos favores hizo a Miguel Hernández, también gustaba de ayudar a los jóvenes torerillos, que soñaban con ser figuras del toreo, lo que ocasionaba, que las malas lenguas dijeran maliciosamente de él: “Que le gustaban más los toreros, que los toros”, lo que no es óbice para reconocer que fue uno de los pocos amigos escritores y protectores de Hernández, junto a Pablo Neruda, que tanto le ayudó también, y que alquiló el barco “Winnifed”, en el que se llevó al exilio en Chile a más de 2.000 republicanos, entre los que encontraba el reconocido pintor Pablo Picasso. Otro de los buenos amigos de Miguel fue Manuel Altolaguirre, que le ofreció trabajo en su conocida imprenta y la dirección de una de las revistas literarias que publicaban en la citada imprenta. Pero, el verdadero amigo del poeta de Orihuela era Vicente Aleixandre, que le apoyó económicamente y literariamente en vida, y tras su muerte continuó enviando dinero y aconsejando literariamente a Josefa Manresa, viuda del poeta, que era una mujer muy buena, que se dedicaba a coser para la calle: “Costurera”, y era casi analfabeta, que guardó y conservó toda la documentación de su marido en un saco que enterró en el huerto, dado que su casa sufrió continuos registros de la policía franquista durante muchos años, como tantas otras viviendas de familias de “rojos”, particularmente si habían sido personajes de izquierdas destacados durante la Guerra. Posteriormente, cuando volvió la democracia a España, desenterró el saco y guardó todo lo que tenía de Miguel: primeras ediciones de sus libros, textos inéditos, correspondencia, libros dedicados por sus autores, fotos, objetos personales del poeta…, en un viejo baúl heredado de su madre, documentación valiosísima de valor incalculable que, actualmente, tiene depositada la “Fundación-Museo Miguel Hernández/Josefina Manresa”, situada en Quesada (Jaén), pueblo natal de Josefina, la compañera del poeta, donde se conserva todo el legado del escritor oriolano, que lo constituyen 5.600 elementos: 950 manuscritos; 1.750 cartas; 150 libros; 170 fotografías; 30 objetos personales; 150 cuadros; 50 discos; 1.500 artículos de prensa; 17 partituras, entre otros documentos, incluidas las traducciones que de la obra de M. Hernández se han hecho al italiano, inglés, francés, checo, alemán…, material que dicha Fundación ha digitalizado y se puede ver y leer en su página de Internet y en citado Museo-Fundación.

Pero Josefina, la viuda del poeta, no era una mujer que conociera el mundo literario, que no sabía qué hacer con la obra poética y teatral de su cónyuge, el genial Miguel Hernández, vate al que no apreciaban ni valoraban su obra todos los poetas de la generación del 27, particularmente Lorca, Alberti y Cernuda, que sentían repulsión por el “poeta cabrero”, hasta el extremo de que Vicente Aleixandre contó, entre lágrimas, una anécdota de Lorca, que le espetó un día que iba a ir a leer unos poemas nuevos a la vivienda de Aleixandre, donde estaba MH: “Si está Miguel Hernández sabes que no voy a ir a tu casa, si quieres que vaya, pues tendrás que echarlo”, lo que demuestra la antipatía que el granadino sentía por el oriolano, que, según uno de los mejores estudiosos de su vida y obra, José Luis Ferris, autor de la imprescindible biografía: “Miguel Hernández: Pasión, cárcel y muerte de un poeta”, no era MH tan pobre en su infancia como se ha dicho hasta el hartazgo, ya que su padre se dedicaba a la cría de ganado caprino propio y a los tratos de compra y venta de dichos animales, que enviaba por ferrocarril a un hermano suyo que residía en Barcelona, donde se encargaba de comercializarlos, repartiéndose los beneficios los dos hermanos.

Lo que sí era cierto es que era una familia muy austera, como la mayoría de las de aquella época, donde el problema principal era poder comer todos los días, ya que, ni trabajando de sol a sol, los campesinos y obreros, en general, no podían alimentarse dignamente, dado lo bajo de los sueldos, hasta que llegó el gobierno de la República, que fue la que subió los salarios y protegió más a la clase obrera, dado que, en aquellos tiempos, apenas existía clase media, ya que la sociedad española se dividía en dos clases: ricos muy acaudalados o gentes muy pobres, que no podían ni comer, hasta el extremo, que mi madre me contaba, que antes de la República, recordaba ver a hombres y mujeres jóvenes, que no tenían trabajo e iban con una lata vacía pidiendo las sobras de las comidas, en las casas de los ricachones, dado que no existía ningún tipo de auxilio y protección para los obreros y gente pobre, si no tenían con lo que ganarse el pan de cada día.

Tampoco, según el creador de la citada biografía, era M. Hernández tan autodidacta como se ha repetidos cientos de veces, dado que cursó estudios primarios durante ocho años, entre el colegio “Nuestra Señora de Montserrat” y las “Escuelas del Amor de Dios”, donde estudiaba con mucho interés asignaturas como: Gramática, Aritmética, Geografía, Historia, Religión, entre otras, siendo un alumno brillante, destacando en Gramática y Religión, estudios que, durante tanto tiempo, eran poco habituales que realizaran los hijos de las familias de obreros y gente pobre, en aquella época, en una España analfabeta, en su inmensa mayoría, que llegaba al 70%, dado que solamente podían cursar bachiller y estudios superiores los hijos de las familias más adineradas, ya que los vástagos de las familias humildes tenían que comenzar a trabajar siendo casi niños, dado que tenían que ayudar a la economía familiar.

También, durante un tiempo, el poeta trabajó de mecanógrafo en la notaría de don Luis Meneses, lo que demuestra que no era un pastor iletrado, ya que escribía correctamente y sin faltas de ortografía. Asimismo, sabía traducir latín y leer en francés, especialmente a su admirado Verlaine, lo que indica claramente que tenía una cultura general y libresca bastante buena para la época, algo que no poseen muchos de los que han pasado por la Universidad, pero la Universidad no ha pasado por ellos, como decía un compañero mío de aula, cuando cursábamos estudios en la Universidad Nacional a Distancia, en su sede “Lorenzo Luzuriaga”, en Valdepeñas, mi ciudad natal.

En 1923 comenzó M. Hernández el bachillerato en el colegio “Santo Domingo”, en Orihuela, regentado por los Jesuitas que, como vieron que era muy inteligente, le propusieron una beca con la que continuar sus estudios, que el padre rechazó rotundamente, dado que Miguel y su antecesor no habían tenido buenas relaciones nunca, porque no quería y le avergonzaba tener un hijo poeta, hasta el extremo de que le prohibió leer libros, no le ayudó económicamente ni moralmente, nunca fue a visitarlo a la cárcel, y el día que murió el poeta, dijo: “Él se lo ha buscado”. En 1925 abandonó el adolescente MH los estudios de bachiller por orden paterna para dedicarse exclusivamente al pastoreo, que realizó durante cinco años, hasta marcharse a Madrid, pero Miguel seguía leyendo con avidez los volúmenes de la biblioteca municipal y los que les prestaban amigos que tenían buenas bibliotecas.

En fin, amigos lectores, que Miguel Hernández no era un escritor casi analfabeto, ni el “poeta cabrero” como tantas veces se ha escrito, lo único verdadero es que no tenía un título universitario, que no es necesario para ser, como fue, uno de los grandes poetas de la generación del 36, aunque mantuvo una mayor proximidad con los componentes de la del 27, si tenemos en cuenta que fue definido y considerado por Dámaso Alonso, como: “Genial epígono de la generación del 27”.

Y pongo punto final a mi artículo con un magnífico texto que, tras la muerte de M. Hernández, escribió su amigo el excelso poeta Pablo Neruda (Premio Nobel de Literatura): “Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo releven, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”.

Nadie mejor que su amigo Neruda -del que el también Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez-, dijo:” Es el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma”-, podía redactar un texto más hermoso sobre su fraternal colega el poeta Miguel Hernández, que fue un mártir de la cruel represión de la dictadura franquista, como otros muchos republicanos o gentes que votaban a la izquierda, pero que no quemaron conventos, ni iglesias, ni catedrales, ni tenían “las manos manchadas de sangre”, ya que no asesinaron a curas, monjas, frailes, obispos, terratenientes, empresarios, señoritos… y personas que eran de derechas o católicas, como sí, hay que reconocer, que hicieron otros fanáticos republicanos, tras el golpe de Estado de Francisco Franco, que fue el causante del mayor desastre que ha sufrido España: Una Guerra Incivil, entre hermanos, que, en muchas ocasiones, especialmente en los pueblos y ciudades pequeñas, fue un ajuste de cuentas: venganzas, rencores, envidias…, como muchas veces me comentaron familiares y amigos que la vivieron y la sufrieron, ya que los vencedores de la cainita Guerra Española, no respetaron las palabras de don Manuel Azaña: Paz, piedad y perdón.

www.joaquinbrotons.


Miguel Hernández


domingo, 10 de diciembre de 2023

EL GENOCIDIO DE ISRAEL 2023

 




Pedro Taracena Gil

Periodista

Preámbulo

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

Ahora, por tanto,

La Asamblea General,

Proclama la presente Declaración Universal de los Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.  

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS






domingo, 5 de noviembre de 2023

LA SEXTA NO SE LIBRA DE ALBEGAR IMPOSTORES DEL PERIODISMO

  Pedro Taracena Gil



HISTORIA DE “LA SEXTA” VISTA POR UN PERIODISTA QUE NO PERTENECE AL RÉGIMEN DEL 78

 Mi independencia como periodista se basa en la letra y el espíritu del artículo 20 de la Constitución Española, y denuncio los tres grandes vicios y perversiones que tiene el periodismo español:

 

1.      Dependencia absoluta directa o indirecta de los poderes políticos y económicos.

2.       Practican sin pudor el corporativismo como escudo protector de la misma casta.

3.     Ausencia total de la crítica como consecuencia de esa protección corporativista y por supuesto es nula la autocrítica.

 La prensa española está al servicio del Régimen del 78, cuyo origen es de dudosa Legitimidad, Legalidad y Justicia. Pretenden presentar una imagen de pluralidad de la sociedad española cuando esa misma pluralidad no es aquella que crearon LOS SIETE PADRES DE LA CONSTITUCIÓN. Existe otra pluralidad española no solamente la representación parlamentaria, sino colectivos que mantienen una posición crítica con la Monarquía, el comportamiento del Rey y la nefasta situación de la inviolabilidad real en la Constitución en su artículo 56

https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=56&tipo=2

 Los Medios que se asoman a los canales de televisión son marionetas del Régimen del 78, incluyendo la Radio y Televisión oficiales. Las Redes Sociales son más independientes y circula por ellas la verdad y la mentira igual que en los medios tradicionales. Pero se diferencian que sin censura previa se pueda discrepar y contestar. Aunque el periodismo tradicional se ocupe de desprestigiar sus páginas. Con la llegada de la tecnología cada ciudadano se puede convertir en un reportero gráfico en inclusive en un paparazzi. Los Blog’s personales han propiciado una pléyade de periodistas al margen de los forjadores de opinión tradicionales. Aunque los bustos parlantes de los medios televisivos siguen anclados en un tipo de periodismo que ha desaparecido: Primicias y exclusivas. Arrogándose la voluntad de los ciudadanos de que les exigimos información a costa de forzar las situaciones más reservadas.

 Las noticias en primera y única lectura en directo tanto en radio como en televisión, es la única búsqueda de la verdad. Cuando a lo largo del tiempo esta información se tamiza a través de las tertulias y las mesas de análisis, cada medio procura moldear o modelar la misma noticia a la medida impuesta por su línea editorial.

 Las llamadas tertulias o mesas de análisis encubren el periodismo impostor y constituyen el nuevo NODO del Régimen del 78. No es preciso que cuando comienza el colaborador de turno a declamar, su línea editorial aparezca con el crédito del medio al cual pertenece, basta que comience a hablar para que poco a poco se le caiga la careta de periodista o tertuliano y aparezca el nombre del medio que le paga; incluyendo a los freelance y autónomos afines también a la única pluralidad que acepta y soporta la ESPAÑA UNA GRANDE Y LIBRE. Tampoco podemos confundir la televisión espectáculo con la telebasura hecha a propio intento.

 MI PARTICULAR VALORACIÓN DE “LA SEXTA”



En estos últimos años me he ido descolgando como espectador de LA SEXTA. Poco a poco he ido abandonando todos sus programas retrasmitidos a lo largo de la semana y tan solo me he quedado con EL INTERMEDIO. Pero ya no logro verlo en su totalidad. El abuso con los cortes publicitarios rebasa mi prudente compresión.

 Sandra Sabatés. Copresentadora. Entrevistas magistrales en el espacio: MUJER TENIAS QUES ER

El Gran Wyoming. Presentador. Me identifico con su obra biográfica LA FURIA Y LOS COLORES. Casi somos quintos.

Thais Villas. Colaboradora. Entrevistas desenfadadas un tanto chabacanas.

Dani Mateo. Colaborador. La peor carta de presentación es venir de ZAPEANDO.

Andrea Ropero. Colaboradora. Interesantes entrevistas. Peor sus incursiones en los eventos de los partidos políticos.

Joaquín Reyes. Colaborador. Imitador.

Cristina Gallego. Colaboradora. Imitadora.

Pablo Ibarburu. Colaborador. Imitador.

Isma Juárez. Colaborador. El humorista que se ríe el primero de sus chascarrillos. Chabacano.

 Mi opinión sobre Antonio Ferreras, Ana Pastor, Gonzo, Jordi Évole (Follonero evolucionado a carroñero), Alberto Chicote y Manuel Marlasca, ya he vertido mi ensayo y opinión sobre su periodismo que me lleva a incluirles a todos en mi consideración personal de IMPOSTORES DEL PERIODISMO ESPAÑOL.

Artículo 20 de la Constitución Española de 1.978

1. Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. c) A la libertad de cátedra. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

Explicación del artículo 20 de la CE

El Artículo 20 de la Constitución Española de 1978 establece y protege el derecho a la libertad de expresión y comunicación en nuestro país. Este artículo es crucial para garantizar la libre circulación de información, opiniones y pensamientos. Esto significa que las personas tienen el derecho de expresar libremente sus opiniones sin temor a represalias o censura.

Esta libertad, sin embargo, no es absoluta y está sujeta a algunas limitaciones. Por un lado, se deben respetar los derechos de las demás personas y, por otro lado, se debe proteger el orden público y la seguridad nacional. Además, este artículo establece que la ley puede establecer límites cuando sea necesario para proteger, por ejemplo, el honor, la privacidad, la reputación de las personas o los derechos de la juventud y la infancia.

Otro aspecto importante del Artículo 20 es que garantiza el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz de los medios de comunicación. Esto significa que los medios tienen la responsabilidad de proporcionar información objetiva y contrastada, lo que permite a las personas formarse opiniones fundamentadas y tomar decisiones informadas.

Además, el Artículo 20 también protege la libertad artística, literaria y científica. Esto implica que los creadores y científicos tienen derecho a desarrollar su trabajo de manera libre y sin interferencias, siempre y cuando no violen las leyes y las normas éticas establecidas.

En conclusión, el Artículo 20 de la Constitución Española es fundamental para garantizar la libertad de expresión y comunicación en nuestra sociedad, permitiendo el intercambio de ideas, la formación de opiniones y el desarrollo del pensamiento crítico.

domingo, 23 de abril de 2023

LO QUE NO ES PERIODISMO

 



ENSAYO SOBRE LO QUE NO ES PERIODISMO

 Pedro Taracena Gil

Periodista NO del Régimen del 78

La Constitución española de 1978.

Título I. De los derechos y deberes fundamentales

Capítulo segundo. Derechos y libertades

Sección 1.ª De los derechos fundamentales y de las libertades públicas

Artículo 20

1.      Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

c) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2.     El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3.     La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4.     Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5.     Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

 

PRIMERA PARTE

 La Constitución Española de 1978 vino a suprimir la censura franquista en materia de libertad de información; suprimiendo el NO-DO heredero del Parte de Guerra y único órgano de propaganda del régimen. El Gobierno de la Dictadura mantuvo hasta la muerte del genocida, los Partes divulgativos en exclusiva de Radio Nacional de España, a las dos y media de la tarde y a las diez de la noche. Acompañados por el himno nacional. En la prensa escrita se imponía la censura más férrea.

La Constitución Española de 1978, que nadie se rasgue las vestiduras, pero siendo un documento legal carece de legitimidad. El régimen franquista fue una dictadura legal, pero a todas luces ilegítima. La legitimidad del Caudillo de España que lo fue por la Gracia de Dios, hunde sus raíces en su victoria en la Guerra Civil que él provocó después de dar un cruento Golpe de Estado. Mientras consumaba el Genocidio con la implantación de una dictadura militarista arropada por el nacionalcatolicismo, gestó la instauración de la Monarquía en la persona de Juan Carlos de Borbón, aunque el heredero de la Corona era Don Juan, Conde de Barcelona. Muerto el genocida, Juan Carlos y Adolfo Suárez urdieron un referéndum sobre la reforma política, metiendo de rondón la Monarquía. En una pregunta sobre la Reforma Política metieron nada más y nada menos que la forma de Estado. En todo el proceso político desde 1936 hasta nuestros días, reinado de Felipe VI, se ha confundido y tergiversado no exento de mala voluntad, la Legalidad, la Legitimidad y la Justicia. Esta perversión ha sido ejecutada al margen del pueblo. Desde el 18 de julio de 1936 hasta el exilio voluntario de Juan Caros I, se ha llevado a cabo una perversa planificación consistente en derribar la República y traer la Monarquía.

La Constitución de la República Española determina que:

 Desde 1931 hasta 1939 el pueblo fue protagonista de su destino.

 A partir del 18 de Julio de 1936 fueron un grupo de criminales quienes se propusieron derribar el régimen republicano: El Ejército, La Banca March, La Iglesia, La Falange Española y de las JONS, los Terratenientes y los Caciques. Apoyados en el Golpe de Estado por los Nazis alemanes y los Fascistas italianos.

Durante la Dictadura se mantuvo el No-DO y la Prensa estuvo secuestrada por el franquismo.

 La Constitución Española de 1978 se diseñó de espaldas al pueblo: Sin participación de los intelectuales y científicos, universidades, sindicatos, juventud, empresarios, mujeres y hombres del pueblo llano. La Constitución tuvo Siete Padres.

 Miguel Herrero (UCD)

Gabriel Cisneros (UCD)

Jordi Solé Tura (PCE)

Miquel Roca (Minoría catalana).

Manuel Fraga (AP)

José Pedro Pérez-Llorca (UCD)

Gregorio Peces-Barba (PSOE)

 Es evidente que la UCD y AP cubrían todas las sensibilidades del franquismo. El PCE y PSOE renunciaron a sus principios republicanos en aras de frenar una hipotética involución. Las ansias de poder les llevó a la gran traición de la Transición. Los nacionalistas vascos y catalanes, ambas formaciones conservadoras, lograron establecer el título VIII de la Constitución. Los vascos mantuvieron el Fuero y los catalanes habían logrado legalizarla la Generalitat abriendo la puerta del Rey de España “al nostre President Tarradellas”.

 Este estado de cosas ha sido mantenido y propiciado por los Medios de Comunicación financiados por los mismos que provocaron la caída de la República y sostenido la Santa Transición; tutelando la Constitución atada y bien atada.

 SEGUNDA PARTE

 LA REFORMA POLÍTICA

 La pregunta planteada fue: «¿Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Política?». El resultado final fue la aprobación del proyecto, al recibir el apoyo del 94,17 % de los votantes. Al referendo acudieron a votar el 77,8 % de los electores.

Esta fue la primera piedra para seguir con la Gran Farsa. Es decir, la legitimidad de un genocida llamado Francisco Franco que tenía su origen en haber obtenido la Victoria exterminando la República, se arrogó el derecho de planificar la vuelta de la Monarquía Española, nombrando como sucesor, no al heredero de la Corona Juan de Borbón sino a su hijo Juan Calos de Borbón. Así que se trataba de una instauración y no una restauración de la realeza depuesta por la República.

Retomemos la pregunta del referéndum:

«¿Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Política?»

Sin más explicación se trataba de decir Sí al contenido implícito siguiente:

¿Acepta el cambio de sistema político de una Dictadura (Democracia Orgánica) botín de guerra de un golpe de estado sobre la República, por una Monarquía derrocada por el pueblo y traída del exilio?

Es fácil pensar que el origen de este referéndum no fue una expresión democrática, libre y sobre todo verdadera. Cómo es posible que en la pregunta no se mencionara que se trataba de una farsa, porque qué opción habría existido para aquellos españoles que dijeran No. El vacío, la nada o la continuidad de la dictadura. En Europa hay dos países que eligieron su futuro en referéndum: Grecia que superó la monarquía y la dictadura de los coroneles. Y la dictadura de Portugal después de la revolución de los claveles, estableció una democracia en cuya república no tuvieron lugar los políticos del viejo régimen.

¿Es un disparate afirmar que la democracia española está cimentada sobre una farsa? Donde se confunde maliciosamente el Estado de Derecho cimentado en la confusión de la Legalidad, la Legitimidad y la Justicia. Con la Ciencia Política en las manos, muerto el genocida dictador solo había dos caminos: restaurar la República de 1931 o celebrar un referéndum que preguntara de forma nítida: República o Monarquía.

 TERCERA PARTE

 EL PERIODISMO 1975-2023 ARTÍCULO 20 DE LA CONSTITUCIÓN

 El esquema de trabajo de esta tercera parte, pretende presentar el bastidor sobre el cual se bordó con auténtica maestría una transición, de una dictadura a una monarquía parlamentaria. Saltándose la voluntad popular.

Para analizar este enunciado en su auténtica naturaleza es preciso separar aquello que se viene reconociendo como Periodismo cuando no lo es… Más tarde se puede matizar aquello que nunca estuvo al servicio del artículo 20 de la Constitución. Que son aspectos muy diferentes. El NO-DO de la dictadura se transformó en la Prensa Oficial bajo los auspicios de la única pluralidad social y política que dio soporte a la mal llamada Transición modélica exportable… Es decir, la pluralidad inquebrantable a la única solución política al franquismo, llamado Consenso para la Convivencia. Este NO-DO siguió aceptando la Constitución como la mejor fórmula viable para evitar la involución. Pero esta pluralidad se aprovechó de que bajo la tutela del Ejército el Neo Franquismo quedó “atado y bien atado”.

Entonces ¿Quién o quiénes constituyen la otra pluralidad? Pues aquellas personas o entes que quedaron fuera de la redacción de la Constitución Española y su desarrollo: Los Nacionalistas, Los Secesionistas, Los Sindicatos, Los Republicanos, El Movimiento LGTBI, dicho de otro modo, aquellos que no constituyen la España Oficial. La prensa tradicional ha visto la clausura de dos diarios en plena democracia: Liberación y Público. Toda la prensa nacional constituye La voz de su amo. Fue un escándalo el maridaje del Gobierno y El País. Bien es verdad que la prensa de las autonomías al menos se hacen eco de las sensibilidades secesionistas. Los periodistas de los periódicos nacionales son pagados por el nuevo NO-DO oficial. Son polea de transmisión de los partidos políticos. Como anécdota se puede mencionar que cuando salió a los quioscos LA RAZÓN su precio fue la mitad que El PAÍS… ¿Quién lo financió y quien lo financia?

 CUARTE PARTE

 INTERNET Y LA PRENSA ESPAÑOLA

 El siglo XXI nos presenta tres canales principalmente a través de los cuales circula la Información, ceñido siempre este concepto al Art. 20 de la Constitución Española:

 

1. La prensa tradicional comercializada a través de los quioscos y otros comercios vendedores de periódicos y revistas. Es evidente que esta prensa siempre ha estado al servicio de la España Oficial y sus periodistas son correo de transmisión del mosaico de los partidos políticos constitucionalistas. Se pueden incluir en esta misma naturaleza las emisoras de radio y canales de televisión, que pretenden dar un servicio de Información según el Art. 20 de la Constitución.

2. La prensa digitalizada (Páginas Web) colgada en Internet, gratuita o por suscripciones. En este apartado podemos incluir la versión Web de las ediciones impresas. Algunas de ellas con suscripción de internautas.

3. Los Blog’s creados y alimentados por los blogueros. Las Redes Sociales suponen una amplia oferta de toda naturaleza y especialización. Están surgiendo auténticos periodistas autónomos libres independientes. Plataformas de Periodistas que representan la otra España al margen del Franquismo y la Monarquía Franquista. Por supuesto, anticonstitucional al margen del texto atado y bien atado de los Siete Padres de la Constitución de 1978.

4. Infinidad de Canales de Televisión gratis y por suscripción dedicados a la Información. En este apartado es preciso hacer una marcada separación entre los informativos de televisión, los tradicionales telediarios y la más generalizada cada día de la televisión espectáculo o de distracción, conocida como telebasura. Es fácil observar que la Información se transmite a través de tres canales: 1º nivel. Noticias 24 horas en directo sin valoración de ningún tipo. Información directa de los Consejos de Ministros, Sesiones de Control del Gobiernos desde el Congreso y el Senado, Ruedas de Prensa de cualquier político en Sede Parlamentaria o en la sede de los partidos. Incluyendo la actividad política de las Comunidades Autónomas. 2º nivel. Estas noticias son tomadas por los creadores de la opinión pública, como material utilizable en tertulias y entrevistas, cuyos tertulianos son especialistas de casi nada, pero donde opinan de casi todo. Se denominan periodistas, pero no lo son. 3º nivel. Los noticiarios o telediarios que ofrecen estas mismas noticias, pero a través de un guion escrito en base a la tendencia del medio. Narradas por bustos parlantes, apoyados por fragmentos seleccionados con imágenes de apoyo. En este caso tampoco son periodistas. 4º nivel. Los periódicos se venden poco en los quioscos. Las Redacciones de los Diarios escriben las líneas editoriales que sus colaboradores llevan a las mesas de análisis y comentaristas en tertulias de los diversos canales de TV, a veces auténticos gallineros.  En la parte inferior del busto parlante se escribe su nombre y el medio al cual pertenece. A veces se oculta el medio y se menciona solamente periodista, pero no hay ninguna duda sobre la tendencia del periodista en pantalla. Evidentemente se salvan de esta tergiversación del periodismo, aquellos profesores, doctores, especialistas, etc. Se salvan de apoyar a ningún medio, pero no por eso están excluido de la España Oficial de la Transición. En honor a la verdad se salvan algunos francotiradores que sí son independientes al margen de la España Oficial.

 EPÍLOGO

 LO QUE NO ES PERIODISMO EN TIEMPOS DE TRANSICIÓN

 Cinco puntos para reflexionar: 

1.       Dependencia total de los poderes político y financiero.

2.       Práctica del corporativismo para auto protegerse.

3.       Ausencia total de la crítica y de la autocrítica.

4.       Pacto tácito para silenciar los desmanes del Rey para salvar la Transición.

5.       En qué consiste el respeto al legado (*) de Juan Carlos I

 Reflexión final: Los Medios de Comunicación qué periodismo pueden ofrecer a los estudiantes que en la actualidad estudian en las diversas Universidades Españolas y Escuelas de Negocios.

Se puede consultar en este Blog LA REPÚBLICA ESPAÑOLA 1931

http://segunda-republica-espanola.blogspot.com/2023/04/la-repulica-espanola-1931.html

 LA TELEBASURA HECHA A PROPIO INTENTO

 http://www.azperiodistas.com/la-telebasura-hecha-a-propio-intento/1556



 

(*) Legado

En la Roma antigua, representante de los procónsules y de los emperadores en

 las provincias del imperio.

En la milicia de los antiguos romanos, jefe o cabeza de cada legión.

Persona enviada por una alta autoridad para tratar un negocio.

  1. legado a latere
  2. legado apostólico, cardenal con amplias atribuciones.
  3. legado pontificio

Eclesiástico que, por delegación del papa, lo representa y ejerce alguna de sus

 facultades.

Disposición legalmente formalizada que de un bien o de una parte del conjunto de sus bienes hace el testador a favor de alguien y que debe ser respetada por el heredero o herederos.

Aquello que se deja o transmite a los sucesores, sea cosa material 

o inmaterial.